México.- El abogado Vidulfo Rosales Sierra renunció a la representación legal de las madres y padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, que mantuvo durante casi 11 años, así como al Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.
El abogado dejó abierta la opción de unirse como colaborador en el equipo de asesores del presidente electo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Morales.
Rosales Sierra compartió el texto de su renuncia en un comunicado al que tituló “En otras trincheras de lucha” y que está firmado en la ciudad de Tlapa.
En él se señala: “A las organizaciones de Derechos Humanos, a las organizaciones sociales, activistas sociales y a todas las personas que luchan por un mundo más justo.
Con profundo pesar les informo que dejo de colaborar en el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan”.
Continúa con un agradecimiento hacia el antropólogo Abel Barrera Hernández, “por permitirle defender a los que menos tienen y por caminar al lado de nuestros pueblos a lo largo de veinticuatro años”.
Indicó: “Tlachinollan es la casa que me albergó y forjó como defensor y abogado”.
Recordó que entre los casos que le fueron asignados estuvo el relacionado con la desaparición de dirigentes sociales como Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas, Arnulfo Cerón Soriano y Vicente Iván Suástegui Muñoz.
Recordó: “Timbran en mi oído las palabras de Abel Barrera diciéndome que habría que ir a ver a los estudiantes de Ayotzinapa asesinados en la autopista del sol en Chilpancingo, o aquella madrugada del 27 de septiembre indicándome que me tenía que trasladar a Iguala por la desaparición de los 43 estudiantes, o la reciente llamada informándome que habían herido de muerte al defensor del agua Marco Antonio Suástegui Muñoz”.
Relata en su escrito que esos hechos ominosos en su momento lo cimbraron, pero también le dieron templanza para seguir adelante.
Sostuvo: “Seguimos adelante sorteando las amenazas y presiones de los perpetradores hasta conseguir una porción de justicia. Aunque claro, falta mucho por recorrer, el horizonte aún es gris y no se vislumbran luces de verdad y justicia en lo inmediato”.
Agradeció las enseñanzas de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC-PC), del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la presa la Parota (CECOP), a las madres y padres de los 43, así como a la normal rural de Ayotzinapa.
Destaca en el comunicado: “Me retiro de la primera línea de la lucha social con la frente en alto, con la seguridad de haber puesto un grano de arena en la pelea de nuestros pueblos, desde otras trincheras seguiré exigiendo que los derechos humanos sean una realidad, que los pueblos indígenas y Afromexicano tengan una vida digna y no seamos tratados como personas de segunda”.
Indicó que desde otra trinchera continuará en la lucha por la justicia y por los derechos humanos” subrayó.
SC/LP









