La planta de amoniaco que construye Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo aceptó modificar parte de su proyecto original, y realizar nuevas inversiones para atender las preocupaciones ambientales y de seguridad planteadas por el colectivo “Aquí No” y las comunidades de la Bahía de Ohuira.
Ahora falta una parte fundamental: saber si esos cambios son suficientes para quienes durante más de dos meses han mantenido un plantón en el acceso a la planta e impedido el ingreso de trabajadores y maquinaria. La respuesta podría comenzar a conocerse este jueves 13 de agosto, cuando representantes del Gobierno de México vuelvan a reunirse con el colectivo “Aquí No”, después de que sus integrantes concluyeron las asambleas realizadas en las comunidades para analizar el Plan Integral presentado por las autoridades federales.
Mauricio Rodríguez Alonso, representante del Gobierno de México para atender el conflicto, confirmó que GPO ya comunicó su disposición para asumir los cambios. “La empresa ya señaló que está dispuesta a hacer estos cambios y esta inversión; el colectivo, pues, lo veremos el jueves y yo espero que tengamos buenas noticias”, expresó.
¿Qué aceptó cambiar GPO?
No se trata únicamente de aumentar la inversión, parte de los cambios toca uno de los puntos que durante años ha generado mayor oposición al proyecto, y corresponde al uso de agua de la Bahía de Ohuira. La propuesta establece que la extracción y la descarga relacionadas con el funcionamiento de la planta ya no se realicen dentro de la bahía.
Mauricio Rodríguez explicó que esta preocupación fue planteada directamente durante las mesas de diálogo. “Una de las preocupaciones que había era el tema de la afectación que podía tener ambientalmente la bahía por las descargas y por la extracción de agua que se daría con el funcionamiento de la planta. En ese sentido, lo que estamos planteando como Gobierno de México es que esa extracción y descarga ya no se haga en la bahía”, explicó.
El Plan Integral establece que la alimentación de agua se realice a través del canal de la CFE y que la descarga sea llevada fuera de la Bahía de Ohuira. GPO también aceptó detener los proyectos de otras dos plantas, una de urea y otra de metanol, así como una terminal portuaria, mientras no exista un acuerdo con las comunidades. La planta de amoniaco, en cambio, es el proyecto sobre el cual se concentran actualmente las negociaciones para permitir su continuidad.
Con la aceptación de la empresa, la negociación llega ahora a uno de sus momentos más importantes. Mauricio Rodríguez explicó que desde que presentó el Plan Integral dejó claro que tendría que existir un compromiso de ambas partes. GPO tendría que aceptar mayor inversión y cambios técnicos que no estaban contemplados originalmente; mientras que, por parte del colectivo, el planteamiento del Gobierno es levantar el plantón.
El colectivo “Aquí No” no respondió inmediatamente al Plan Integral. Sus integrantes decidieron llevarlo primero a las comunidades y realizaron asambleas informativas para explicar las modificaciones propuestas y recoger las opiniones de sus habitantes. Este jueves llevarán al Gobierno federal la retroalimentación obtenida en las comunidades y podrán presentar observaciones o nuevos planteamientos.
Redacción Sinaloa
JAP









