México.- El 25 de julio de 2024 no solo cayó uno de los narcotraficantes más poderosos del mundo; ese día comenzó una nueva etapa para Sinaloa con el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada y su traslado a Estados Unidos, hecho que fracturó al Cártel de Sinaloa y desencadenó una guerra interna entre Los Chapitos y La Mayiza que, dos años después, mantiene al estado marcado por la violencia.
Desde el inicio de la confrontación, organizaciones civiles y registros oficiales contabilizan más de 3 mil homicidios y más de 4 mil 600 personas desaparecidas, además de miles de vehículos robados, negocios afectados y familias desplazadas por la inseguridad.
El secuestro de “El Mayo” Zambada y el inicio de la crisis
Aquella tarde del 25 de julio de 2024, Ismael Zambada llegó esposado al aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, junto con su ahijado Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.
El histórico líder y fundador del Cártel de Sinaloa aseguró posteriormente, en una carta, que fue engañado. Señaló que asistió a una reunión para solucionar el conflicto que se tenía por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), en la que también estarían el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el diputado federal electo Héctor Melesio Cuén Ojeda.
Al llegar al lugar, con un mínimo de escoltas, fue secuestrado y llevado contra su voluntad a territorio estadounidense.
El asesinato de Héctor Melesio Cuén y la polémica en la Fiscalía
Ese mismo día también fue asesinado el exrector de la UAS y líder del Partido Sinaloense (PAS), Héctor Melesio Cuén Ojeda, un crimen que la Fiscalía General del Estado de Sinaloa (FGE) intentó ocultar, presentando un video con una simulación de asalto en una gasolinera.
Cuando esa versión fue desmentida, terminó con la renuncia de la fiscal de Sinaloa, Sara Bruna Quiñónez, y la investigación fue atraída por la Fiscalía General de la República (FGR).
La guerra entre Los Chapitos y La Mayiza
Durante varias semanas, Sinaloa estuvo en una calma llena de tensión, hasta que el 9 de septiembre de 2024 estalló la guerra entre Iván Archivaldo Guzmán Salazar, “El Chapito”, al frente de Los Chapitos, e Ismael Zambada Sicairos, “Mayito Flaco”, al frente de La Mayiza, por el control del Cártel de Sinaloa.
Desde entonces, Culiacán, Navolato, Elota, San Ignacio, Mazatlán, Cosalá, Escuinapa, El Rosario y otros municipios han sido escenario de enfrentamientos, bloqueos, incendios de vehículos, ataques armados y jornadas en las que escuelas y comercios suspendieron actividades por seguridad.
Más de 3 mil homicidios y 4 mil 600 desaparecidos
La guerra dejó de ser un conflicto entre grupos criminales para convertirse en una crisis social.
De acuerdo con cifras recopiladas a partir de registros oficiales y colectivos de búsqueda, el estado supera los 3 mil homicidios relacionados con el periodo de violencia y acumula más de 4 mil 600 personas desaparecidas desde que inició la confrontación.
El Gobierno de México reconoció que, tras la ruptura interna del Cártel de Sinaloa, los homicidios dolosos llegaron a incrementarse en más de 230 por ciento, lo que obligó al despliegue de miles de elementos del Ejército, Guardia Nacional y fuerzas federales.
“El Jando”, el piloto del vuelo que llevó a “El Mayo” a Estados Unidos
En febrero de 2025 fue detenido en Culiacán Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias “El Jando”, operador cercano a Los Chapitos. Meses más tarde fue entregado por México a Estados Unidos junto con otros integrantes del crimen organizado.
Sin embargo, la Fiscalía General de la República confirmó hasta 2026 que “El Jando” era el piloto que condujo el avión donde viajó “El Mayo” Zambada el 25 de julio de 2024.
Es decir, México capturó y extraditó al hombre clave del histórico vuelo sin conocer en ese momento su verdadera participación en el caso.
Cadena perpetua para Ismael “El Mayo” Zambada
Mientras Sinaloa enfrentaba una guerra interna, el proceso judicial contra Ismael Zambada avanzó en Estados Unidos.
Tras declararse culpable de delitos relacionados con narcotráfico y delincuencia organizada, el juez Brian Cogan lo sentenció a cadena perpetua, además del decomiso de 15 mil millones de dólares, poniendo fin a la carrera criminal del hombre que durante casi cinco décadas evitó ser capturado.
Las consecuencias políticas del caso
Las consecuencias también llegaron a la esfera política.
En abril de 2026, fiscales estadounidenses acusaron al entonces gobernador Rubén Rocha Moya, al senador Enrique Inzunza Cázarez y a otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Los señalados rechazaron las acusaciones y el Gobierno de México exigió a Estados Unidos presentar pruebas antes de cualquier actuación judicial.
La controversia derivó en una licencia temporal del mandatario estatal y abrió uno de los episodios políticos más delicados de Sinaloa.
Una guerra que transformó la vida cotidiana en Sinaloa
Dos años después de aquel vuelo que llevó a “El Mayo” Zambada a Estados Unidos, Sinaloa sigue enfrentando las consecuencias de una guerra que transformó la vida cotidiana.
Las balaceras cambiaron horarios, las desapariciones multiplicaron los colectivos de búsqueda, cientos de negocios modificaron su operación y miles de familias aprendieron a vivir con miedo.
Los simulacros en las escuelas ya no son únicamente por un desastre natural; ahora también se practican ejercicios para evitar ser alcanzado por una bala perdida durante una balacera en Culiacán o en cualquier parte de Sinaloa.
La captura de “El Mayo”, histórico líder del Cártel de Sinaloa, puso fin a una era del narcotráfico, pero también abrió una de las etapas más violentas que ha vivido el estado en las últimas décadas, y que no tiene una fecha visible para concluir.
Redacción Sinaloa / jj









