Estamos a unos días de que inicie la Copa Mundial de la FIFA 2026, la selección mexicana se reporta lista para el partido inaugural contra Sudáfrica en el Estadio Azteca (Ciudad de México) el próximo jueves 11 de junio. Un último año complicado para muchos jugadores que perdieron la oportunidad de participar en el Mundial a causa de lesiones. Otros, aunque también se vieron disminuidos por malestares lograron recuperarse para el gran evento.
Ante una tecnología que avanza a pasos gigantes en el alto rendimiento deportivo, que nos permite tener atletas mucho más completos, lo cierto es que otros factores pueden delimitar el éxito o fracaso de todo un equipo en este tipo de competencias.
Rebeca Camacho Trujillo, nutrióloga responsable de los equipos representativos de la UNAM, y María Cristina Rodríguez Gutiérrez, especialista en Medicina de la Actividad Física y Deportiva de la Dirección de Medicina del Deporte de la UNAM, entrevistadas por separado, explicaron la importancia de sus respectivas áreas, las cuales pueden ser la diferencia en el rendimiento de un equipo de futbol profesional.
Y es que la selección mexicana tuvo un complicado año deportivo, donde se destacan en una lista de jugadores lesionados, figuras como el portero Luis Ángel Malagón y el mediocampista Marcel Ruiz, quienes quedaron definitivamente fuera de la Copa Mundial de la FIFA.
Otros jugadores que tuvieron una lenta recuperación fueron: Edson Álvarez, César Huerta, Gilberto Mora, Santiago Giménez, Luis Chávez y Alexis Vega, aunque ellos sí libraron la etapa y están listos para enfrentar el evento, según los reportes del entrenador Javier Aguirre.
Camacho Trujillo apuntó que detrás del rendimiento de los futbolistas se encuentra la nutrición adecuada que puede marcar la diferencia entre mantener la intensidad durante los 90 minutos de un partido o sufrir una caída en el rendimiento.
Este simple hecho puede cambiar la ruta de todo un equipo en una Copa Mundial, por lo que es muy relevante cuidar hasta el más mínimo aspecto en temas de nutrición.
Destacó los hidratos de carbono (carbohidratos) como la diferencia en el rendimiento de un futbolista, pues todavía algunos piensan que el macronutrimento principal son las proteínas. Y sí lo son si pensamos en ganancia de peso.
Y es que la especialista señaló que los llamados carbohidratos constituyen la principal fuente de combustible para un futbolista debido a las largas distancias que recorre durante un encuentro.
“El objetivo es lograr una supercompensación de glucógeno. El glucógeno es la forma en la que almacenamos los hidratos de carbono en el cuerpo, tanto en el músculo como en el hígado. Lo que buscamos es llenar al máximo esas reservas para que puedan utilizarse como fuente de energía durante la competencia”.
La académica destacó que el futbol es una de las disciplinas que más requiere este tipo de preparación nutricional debido al volumen de actividad física que implica. Detalló que cada jugador requiere una atención individualizada. “No existen dietas ya hechas para futbolistas. Lo que hacemos son dietas personalizadas dependiendo de la edad, la posición en la cancha, el peso corporal, el entrenamiento y las características de cada deportista”.
En este sentido, subrayó que las dietas son individuales dependiendo del desgaste que se tenga en el campo de juego, por ejemplo, un portero no va a recorrer los
aproximadamente 15 kilómetros que puede recorrer un defensa, por lo que las necesidades energéticas del portero son menores
La nutrióloga de la UNAM dijo que igual de importante es una adecuada hidratación pues basta con que el deportista esté deshidratado el dos por ciento de su peso corporal para que empiece a presentar problemas de concentración, disminución del rendimiento, dolores de cabeza o incluso calambres”.
La académica explicó que durante un partido o entrenamiento intenso un futbolista puede perder grandes cantidades de líquido a través del sudor.
“La tasa promedio de sudoración en un jugador de futbol puede llegar a 1.5 litros por hora. Esa agua debe reponerse porque es fundamental para regular la temperatura corporal y mantener el funcionamiento adecuado del organismo”.
Recomendó que este consumo de líquidos se haga con alguna bebida rehidratante para deportistas que ya están preparadas con los ingredientes recomendados como son el sodio que se pierde mucho durante una competencia o entrenamiento.
“Estas bebidas también aportan hidratos de carbono en forma de monosacáridos, glucosa, fructosa o maltodextrinas y esto le va a dar energía durante el partido o la competencia. Es muy importante que el día de la competencia se consuman estas bebidas rehidratantes”.
En el tema del Mundial donde los equipos tienen que desplazarse y quedarse en lugares remotos para muchos, cambios de horario, altas temperaturas o la altitud, “vemos que algunos viajan con sus propias comidas para que sea lo más parecido a lo que ellos ya están comiendo”.
Relató que se debe ser muy cuidadoso porque a veces cuando viajan a un país donde sea muy diferente el etilo de comida corren algunos riesgos, por ejemplo, probar platos muy condimentados que pueden causar problemas gastrointestinales
“La recomendación cuando un deportista viaja es intentar come lo más parecido a la dieta habitual, a lo que uno conoce. No probar los platillos nuevos.
Por su parte, María Cristina Rodríguez en relación con las constantes lesiones que tuvieron jugadores de la selección mexicana expuso que difícilmente alguien puede asegurar el por qué existen las lesiones en la etapa previa a una competencia de máxima exigencia.
Recordó que en alguna ocasión un entrenador del club Pumas le comentó que muchos jugadores actúan como los vegetales en una olla exprés, es decir bajo presión, algunos aguantan más que otros “las demandas físicas son muy fuertes y también las demandas psicológicas. Estos son factores que desencadenan cierto tipo de lesiones”.
La especialista, quien cuenta con más de 25 años de experiencia en la Dirección de Medicina del Deporte de la UNAM, consideró que el alto rendimiento obliga al organismo a trabajar al límite de sus capacidades.
“Entre mejor preparados físicamente se encuentren los jugadores, en cuanto a técnica, táctica, fuerza y flexibilidad, disminuirán cierto tipo de lesiones, particularmente las musculares, que son las que se presentan con mayor frecuencia”.
Sin embargo, advirtió que hay lesiones que escapan al control de entrenadores, preparadores físicos y médicos. “Son lesiones que son por golpe, por contusión o por algún mal movimiento, a lo mejor por la cancha o por el impacto con otro jugador, y esas no pueden prevenirse fácilmente ni podemos adjudicárselas a nadie”.
La especialista subrayó que cerca del 30 por ciento de las lesiones registradas en el futbol corresponden a problemas musculares, pero existen otras que obedecen a mecanismos traumáticos imposibles de anticipar.
“No podemos echarle la culpa a alguien en específico. Hay muchos factores involucrados cuando un jugador se lesiona”.
Una de las lesiones que más comprometieron a los jugadores de la selección fue la llamada de ligamento cruzado anterior.
“Se tiene que recuperar la fuerza, la flexibilidad, pero aquí el problema psicológico es muy importante porque la gran mayoría de estas lesiones son sin contacto por lo que el aspecto psicológico se debe manejar mucho y darle seguridad al jugador de que no va a volver a pasar, de que el ligamento que le pusieron después de una cirugía es muy fuerte, incluso a veces más fuerte que el original”.
Entre los padecimientos que han llamado la atención recientemente se encuentra la pubalgia, también conocida como osteítis del pubis, lesión que afectó al joven Gilberto Mora que logró recuperarse con reposo de varios meses.
“No es una lesión tan frecuente, representa aproximadamente entre el tres y el cinco por ciento de las lesiones deportivas, la afección se origina por la constante tensión que ejercen los músculos aductores sobre la zona púbica”.
Para finalizar describió que los músculos que cierran las piernas pueden provocar pequeños arrancamientos en la sínfisis del pubis debido al uso constante para patear o realizar cambios de dirección. El problema puede llegar a ser altamente incapacitante.
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