El organismo europeo rechaza la propuesta para incorporar capital privado al negocio comercial de la FIFA y advierte que el futbol no puede convertirse en un vehículo para enriquecer a inversionistas
La propuesta de la FIFA para abrir parte de su estructura comercial a la inversión privada ya encontró a su primer gran opositor. La UEFA publicó un comunicado en el que cuestiona abiertamente el proyecto impulsado por el presidente Gianni Infantino, al considerar que el organismo rector del futbol mundial está privilegiando intereses económicos por encima de los de las asociaciones, clubes, ligas, jugadores y aficionados.
El posicionamiento surge apenas unos días después de que la FIFA presentara su iniciativa para crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva subsidiaria que concentraría los derechos comerciales del organismo —televisión, patrocinios, licencias, boletaje y operación de torneos— y permitiría la entrada de inversionistas privados mediante la venta de participaciones minoritarias.
Con esa operación, la FIFA busca captar hasta 4,200 millones de dólares, sobre una valoración estimada de 20 mil millones de dólares, recursos que, según el organismo, serían destinados a incrementar el financiamiento para el desarrollo del futbol en las 211 asociaciones miembro.
UEFA critica la presión sobre las federaciones
En su comunicado, la UEFA aseguró haber conocido que la FIFA fijó un plazo para que las asociaciones nacionales respalden la propuesta, advirtiendo que, de no hacerlo, perderían la posibilidad de acceder a un pago extraordinario contemplado dentro del nuevo programa de financiamiento.
Para el organismo europeo, ese procedimiento refleja la naturaleza del proyecto.
“Hoy hemos conocido el plazo fijado por la FIFA para que las asociaciones apoyen sus propuestas o les sea retirada la oferta de un pago único. Eso dice todo lo que hay que saber sobre este plan”, señaló la UEFA.
Asimismo, afirmó que, tras consultar con diversos actores del futbol internacional, existe una oposición “significativa y creciente” a la iniciativa.
“El futbol no puede utilizarse para enriquecer a unos cuantos”
El comunicado eleva el tono al acusar a la FIFA de utilizar el futbol como una herramienta para beneficiar intereses particulares.
“La FIFA no puede seguir utilizando nuestro deporte para enriquecerse a sí misma y a sus amigos. Podemos hacer crecer el futbol de la manera correcta. Ha llegado el momento de priorizar a las asociaciones, los clubes, las ligas, los jugadores y los aficionados”, expresó la UEFA.
Se trata de la crítica pública más contundente hasta ahora contra un proyecto que podría modificar el modelo económico bajo el cual ha operado la FIFA durante décadas.
¿Qué propone la FIFA?
La iniciativa presentada por la FIFA no implica vender parte del organismo ni ceder el control de las decisiones deportivas.
La Federación Internacional insiste en que los inversionistas únicamente participarían en el negocio comercial de la nueva empresa, mientras que la FIFA conservaría el control absoluto sobre la gobernanza del futbol, las competiciones, el calendario internacional y las decisiones reglamentarias.
Como parte del plan, cada asociación miembro podría recibir 20 millones de dólares por ciclo dentro del programa FIFA Forward entre 2027 y 2030, además de acceder de manera voluntaria a otros 20 millones de dólares para proyectos de infraestructura mediante el nuevo programa FIFA Fast Forward.
La organización sostiene que el objetivo es que el crecimiento económico generado por el éxito comercial de competiciones como el Mundial 2026 beneficie directamente al desarrollo del futbol en todos los continentes.
Un debate que apenas comienza
La respuesta de la UEFA confirma que la propuesta de la FIFA no solo tendrá implicaciones financieras, sino también políticas.
Mientras la FIFA defiende el ingreso de capital privado como una herramienta para multiplicar los recursos destinados al desarrollo del futbol, la UEFA considera que el proyecto puede alterar el equilibrio institucional del deporte y abrir la puerta a intereses comerciales con una influencia inédita en el negocio del futbol mundial.
La iniciativa todavía deberá ser sometida a consideración de las 211 asociaciones miembro y recibir el aval del Consejo de la FIFA, por lo que el debate apenas comienza y podría convertirse en uno de los temas más trascendentes para el futuro del futbol internacional.









