Barcelona.- El aumento de las temperaturas provocado por el cambio climático no solo altera los ecosistemas marinos: también deja una marca biológica heredable en el ADN de los peces.
Así lo reveló un estudio del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) de España, publicado en la revista Epigenetics & Chromatin, donde los investigadores demostraron que la exposición al calor durante el desarrollo modifica la metilación del ADN, un mecanismo epigenético que regula la actividad de los genes sin alterar su secuencia original.
🔬 El calor modifica el ADN… y parte de esos cambios se heredan
Para el estudio, los científicos trabajaron con el róbalo europeo (Dicentrarchus labrax), una especie relevante en acuicultura y muy sensible a los cambios de temperatura.
Los experimentos compararon cuatro escenarios:
- Temperatura normal en padres e hijos
- Temperatura elevada solo en los hijos
- Temperatura elevada solo en los padres
- Temperatura elevada en padres e hijos
Gracias a esta metodología, pudieron diferenciar los efectos directos del calor de los heredados.
Los análisis epigenómicos revelaron que:
- Aproximadamente un 5 % de las marcas epigenéticas inducidas por la temperatura en los espermatozoides se transmiten a la descendencia.
- Algunos cambios se mantienen incluso cuando los descendientes no están expuestos al calor.
⚠️ Un mecanismo “amortiguador” del cambio climático
Uno de los hallazgos más sorprendentes es que cuando dos generaciones consecutivas están expuestas al calor, los efectos epigenéticos pueden anularse entre sí, generando un patrón compensatorio.
Este fenómeno se conoce como efecto amortiguador epigenético, y sugiere que los organismos podrían contar con mecanismos naturales de compensación ante cambios ambientales bruscos.
En otras palabras: el epigenoma puede ayudar a los peces a adaptarse, aunque no siempre de forma beneficiosa.
EFE
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