Paulina Rosales, corresponsal
Querétaro.- Con una inversión de 18 millones de pesos, la cooperativa Pascual Boing amplió su capacidad productiva con la construcción de tres naves industriales en su planta de San Juan del Río, Querétaro.
Estas naves industriales, construidas con recursos propios sin apoyo de externos, eficientarán la producción para exportaciones y el almacenamiento de los insumos.
Durante la inauguración de las naves, el presidente del Consejo de Administración, Antonio Samaniego Villanueva, recordó la historia de la cooperativa y que tuvo sus raíces con los trabajadores de refrescos Pascual (entre 1930 y 1940), aunado a que celebró que a la fecha, se siga dando pelea con un mercado muy competido y liderado por marcas transnacionales.




“Hemos sido perseverantes ante los embates de las transnacionales y hemos trascendido con nuestras marcas (…) Seguimos dando la pelea en un mercado muy competido. También podemos decir que combatimos una pandemia”, declaró.
El secretario de Desarrollo Económico del municipio de San Juan del Río, José Francisco Landeros Layseca, aseveró que lo más importante de la cooperativa es el recurso humano y refirió que la construcción de las naves llevó siete meses.
Al año, la cooperativa Pascual Boing produce 20 mil toneladas al año de bebidas refresqueras y opera con 30 sucursales en todo el país. También generan cerca de cinco mil aempleos directos.
La mayoría de sus exportaciones se dirigen a Estados Unidos, principalmente, en la zona sur a estados como Texas y California. Sin embargo, también tienen presencia en Centroamérica y proyectan ampliar su mercado a España.
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