México – Luego de que el excomisionado de la Policía Federal, Facundo Rosas Rosas fuera detenido en la Ciudad de México (CDMX) tras atropellar y causar la muerte de una mujer en calles de la alcaldía Álvaro Obregón, que derivó en la apertura de una carpeta de investigación en su contra por el delito de homicidio culposo, la Fiscalía General de Justicia (FGJ) capitalina entregó al exfuncionario a la Fiscalía General de la República (FGR) tras existir una orden de aprensión en su contra por el caso de “Rápido y Furioso”, que consistió en la entrada de más de 2,500 armas de fuego de Estados Unidos a México, con el beneplácito de los gobiernos de ambos países.
Facundo Rosas fue custodiado por elementos de la Secretaría de Marina y de la FGR quienes lo trasladaron a la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (Femdo). “Rápido y Furioso” es la operación de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), la cual supuestamente supervisaría la compra de las armas en Estados Unidos y su entrada a México, en donde se le seguiría la pista con el fin de detener a los delincuentes, una vez que se identificara la organización criminal a la que abastecían.
Por este caso, la FGR obtuvo órdenes de aprehensión en contra de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública Federal, preso en Estados Unidos acusado de tener vínculos con el cártel de Sinaloa. Así como de Luis Cárdenas Palomino, coordinador de Inteligencia de dicha Policía, a quien la FGR le imputa el mismo delito que a García Luna.
De acuerdo con investigaciones de la FGR, Facundo Rosas Rosas es probable responsable de haber participado en un esquema ilegal – implementado en colaboración con autoridades de Estados Unidos – a través del cual se habrían introducido cerca de dos mil armas de fuego ilegales a México, como parte de una estrategia que se denominó “Rápido y Furioso”.
Autoridades con conocimiento del caso confirmaron a este medio que Rosas Rosas fue citado a declarar a principios del año pasado ante el Ministerio Público, como parte de la carpeta de investigación SEIDO/UEITA-SON/0000306/2020 iniciada por los delitos de delincuencia organizada, violaciones a la ley federal de armas de fuego y explosivos, entre otros ilícitos graves.
Tras su declaración y la de varios exfuncionarios más, la Fiscalía continuó con la integración de dicha indagatoria y a principios de este año obtuvo de un juez federal siete órdenes de aprehensión en contra de los probables implicados en estos hechos. Tres de ellos ya se encuentran detenidos, aunque por otro casos: Joaquín Guzmán Loera, exlíder del Cártel del Pacífico; Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública Federal; y Luis Cárdenas Palomino, exdirector de la División de Inteligencia de la Policía Federal.
Los detalles de la indagatoria y el rol específico que habría desempeñado cada uno de estos exfuncionarios no ha sido revelado aún por la Fiscalía; sin embargo, la FEMDO considera que los entonces mandos de la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSPF) fueron corresponsables de las omisiones y negligencias que dejó este operativo, y que en los hechos terminó incrementando el poder de fuego de organizaciones delictivas que, a la postre, perpetraron con dichas armas diversos crímenes.
Cuando estos hechos ocurrieron, Facundo Rosas se desempeñaba como Comisionado General de la entonces Policía Federal adscrita a la SSPF. Se trataba del cargo de mayor jerarquía dentro de la estructura de dicha corporación y, jerárquicamente, su único superior era el propio García Luna. Rosas se mantuvo como jefe máximo de dicha fuerza de seguridad hasta febrero de 2012. Dejó dicho cargo tras ser nombrado subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la misma SSPF. En ese puesto se mantuvo hasta diciembre de 2012, mes en que concluyó el sexenio del entonces presidente Felipe Calderón, quien también se encuentra bajo investigación por el caso “Rápido y Furioso”.
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