México.- Con el fin de dignificar el máximo reconocimiento académico y prohibir que universidades privadas otorguen grados honoríficos a cambio de dinero o cualquier contraprestación.
El PRI en el Senado propone acabar con trámites exprés en escuelas “patito”
El PRI en el Senado propuso acabar con trámites exprés sin verificación de escuelas e instituciones “patito”. El Grupo Parlamentario del tricolor presentó una iniciativa para impedir que instituciones educativas privadas concedan doctorados honoris causa a cambio de dinero, favores o intercambios, una práctica que desvirtúa el propósito de este reconocimiento y favorece fraudes académicos.
El doctorado honoris causa como distinción de mérito comprobable
Ante la reciente proliferación de este tipo de doctorados, las y los senadores del PRI subrayaron que esta distinción representa el máximo grado honorífico en el ámbito universitario y debe honrar méritos comprobables, no solicitudes exprés sin revisión.
Reformas a la Ley General de Educación y Educación Superior
La iniciativa propone reformar la Ley General de Educación para prohibir de manera explícita que particulares otorguen grados honoríficos a cambio de contraprestaciones e incorpora esta figura como infracción sancionable.
También modifica la Ley General de Educación Superior para establecer que solo instituciones públicas o privadas con reconocimiento oficial tienen la facultad de otorgar doctorados honoris causa, siempre bajo criterios normativos y sin beneficio económico para ninguna de las partes.
Protección de la integridad y el prestigio del sistema educativo
El PRI enfatizó que instituciones como la UNAM, La Salle y otras de probado rigor académico, siguen procesos estrictos que incluyen nominación por comités, evaluación de méritos, dictamen y ceremonia oficial. “Este estándar debe mantenerse, porque garantiza que estos títulos recaen en personas cuya trayectoria realmente aporta al país y al mundo”, señalaron.
Las y los senadores del PRI afirman que esta reforma protege la integridad del sistema educativo y evita que el prestigio académico se transforme en mercancía. “El reconocimiento al mérito no debe someterse a intereses privados ni a operaciones turbias. México necesita garantizar que los valores, la trayectoria y el servicio a la sociedad permanezcan como los únicos criterios para recibir un grado honorífico”, concluyeron.
JJ









