Bürgenstock (Suiza).- El inicio de las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, previsto en Suiza, quedó suspendido tras la nueva escalada militar entre Israel y la milicia Hizbulá, lo que complica el frágil acuerdo alcanzado esta semana entre Washington y Teherán.
La primera ronda de conversaciones debía celebrarse en la localidad suiza de Bürgenstock, pero la delegación iraní canceló su viaje argumentando que los recientes ataques israelíes contra el sur del Líbano violan los compromisos preliminares.
Irán condiciona diálogo a una tregua en Líbano
El gobierno iraní dejó claro que el cese de hostilidades en Líbano es un punto clave dentro del memorando firmado con Estados Unidos.
Teherán acusó a Washington de tener una responsabilidad directa en los ataques israelíes y advirtió que tomará medidas para defender a sus aliados.
La crisis se agravó luego de que los bombardeos de Israel dejaran decenas de muertos y heridos, generando un nuevo choque diplomático.
Trump y Jameneí intercambian amenazas
La tensión política también escaló entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí.
Jameneí aseguró que Trump buscó “desesperadamente” el acuerdo, mientras que el mandatario estadounidense respondió que fue Irán quien buscó el acercamiento.
Trump además advirtió que Teherán no recibirá recursos económicos contemplados en el acuerdo.
“No recibirán dinero alguno, ni diez centavos”, lanzó el presidente estadounidense.
El acuerdo nuclear sigue en pausa
El memorando firmado entre ambas potencias establece que Irán no desarrollará armas nucleares, pero deja pendientes temas clave como el manejo del uranio enriquecido.
Las negociaciones técnicas debían arrancar con mediación de Qatar y Pakistan, pero ambas delegaciones quedaron a la espera tras la cancelación.
Suiza mantiene operativo de seguridad
Pese al aplazamiento, el gobierno de Switzerland mantuvo el dispositivo de seguridad en Bürgenstock, donde todavía permanecen algunas delegaciones técnicas evaluando la posible reanudación del diálogo.
El futuro de las negociaciones ahora depende de que se consolide una tregua entre Israel y Hizbulá y de que Washington y Teherán reduzcan la tensión política para retomar el proceso.









