Teherán.- La Autoridad del Golfo del Estrecho Pérsico (PGSA) confirmó que todos los buques que busquen cruzar el estrecho de Ormuz deberán seguir notificando a la República Islámica y obtener autorización previa para transitar por esta ruta estratégica.
El anuncio se dio luego de la firma del Memorándum de Entendimiento de Islamabad entre el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y el mandatario estadounidense, Donald Trump, acuerdo que contempla el paso seguro y libre de embarcaciones comerciales durante un periodo de 60 días.
A través de un comunicado, el organismo iraní detalló que el tránsito será permitido siempre y cuando las embarcaciones cumplan con los requisitos establecidos por las autoridades.
Acuerdo entre Irán y Estados Unidos impulsa actividad marítima
Como parte del pacto, Estados Unidos levantó restricciones sobre puertos y buques iraníes, una medida que busca aliviar las tensiones comerciales y garantizar el flujo energético global.
Tras la firma del acuerdo, el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz registró un importante incremento. La firma de inteligencia marítima AXSMarine reportó que el jueves cruzaron 25 buques comerciales, la cifra más alta en los últimos dos meses.
Por su parte, la plataforma especializada Kpler confirmó este repunte, señalando que representa un aumento considerable en la actividad diaria de la ruta.
El estrecho de Ormuz sigue siendo clave para el comercio mundial
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los corredores marítimos más importantes del planeta, ya que por esa vía pasa una parte significativa del petróleo y gas natural que abastece a Asia, Europa y otras regiones.
Aunque el acuerdo entre Washington y Teherán abre una ventana de estabilidad temporal, la cancelación de las conversaciones previstas en Suiza mantiene la incertidumbre sobre la continuidad de las negociaciones.
La exigencia de permisos por parte de Irán refleja que, pese al entendimiento con Estados Unidos, el país mantiene el control operativo y estratégico sobre uno de los puntos más sensibles para la economía global.
EFE
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