Ciudad de México.- La agencia Standard & Poor’s (S&P) cambió este miércoles de estable a negativa la perspectiva de calificación crediticia de las empresas estatales Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), luego de haber tomado la misma medida sobre la nota soberana de México en un nivel de ‘BBB’.
“Las perspectivas negativas de calificación sobre Pemex, CFE y sus subsidiarias reflejan la misma perspectiva aplicada a la calificación soberana”, señaló en un reporte la calificadora, al destacar la activa participación del Gobierno mexicano en las decisiones de política energética de ambas dependencias.
Dependencia del apoyo gubernamental y riesgos fiscales
Según S&P, la calificación sobre Pemex se sostiene en la expectativa del apoyo “casi seguro” del Gobierno, incluso en un escenario de “estrés financiero” debido a su relevancia en los objetivos económicos, sociales y políticos del país, así como la cercana coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Incluso fue su titular, Edgar Amador Zamora, quien afirmó este mismo miércoles que confía en convencer con “acciones” a las calificadoras de mejorar sus perspectivas sobre México, luego de que S&P redujera la perspectiva de la deuda soberana del país por el riesgo de una consolidación fiscal muy lenta por el débil crecimiento económico, mayores niveles de deuda e incremento en la carga de intereses.
Entre 2019 y 2025, Pemex recibió 69,800 millones de dólares en apoyo gubernamental inyectado por el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, estrategia que ha continuado su sucesora, Claudia Sheinbaum.
Estructura de capital de Pemex permanece en niveles críticos
Pese al respaldo, la agencia indicó que el perfil crediticio independiente de la petrolera permanece en ‘ccc+’, lo que refleja una “estructura de capital insostenible”, debido a sus problemas de liquidez y altos niveles de apalancamiento.
Al igual que con la petrolera estatal, la calificación de S&P sobre la CFE prevé que esta cuente con respaldo gubernamental frente a un escenario de estrés financiero.
“CFE sigue desempeñando un papel crítico en la política pública del gobierno mexicano, ya que proporciona un servicio clave como la única empresa autorizada por ley para transmitir y distribuir electricidad en México y poseer activos estratégicos de la red eléctrica nacional”, resaltó.
Advertencia de una posible baja en la calificación en los próximos dos años
La agencia también advirtió que podría bajar las calificaciones de ambas empresas en “los próximos 12 a 24 meses” si se tomara una medida de calificación similar sobre México, como ocurrió el martes.
Para Fitch y Moody’s, Pemex ya no tiene grado de inversión, lo que refleja su dependencia financiera del Gobierno federal.
No obstante, el continuo apoyo financiero a dichas empresas estatales podría “agravar la rigidez fiscal del país y presionar sus finanzas públicas”, en un contexto de tensión comercial con Estados Unidos que podría poner en jaque a la economía mexicana, advirtió S&P.
Agencia EFE / jj









