Ernesto Gloria, reportero
México.- El Sector Privado de México, rechazó los aranceles al tiempo que cerró filas con la administración de Sheinbaum, luego del que el presidente Estadounidense Donald Trump, cumpliera su amenaza de imponer tarifas adicionales del 25 por ciento a las importaciones de México, en represalia según su administración, por una falta de acción contundente en temas como control de tráfico de drogas y migrantes.
La COPARMEX, apuntó que esa medida representa una amenaza directa para la competitividad de Norteamérica y la estabilidad económica de nuestro país, misma que genera incertidumbre, afecta al comercio y compromete la integración productiva que ha permitido el crecimiento compartido en las últimas décadas.
Tras rechazar esta medida, apuntó que las exportaciones de automóviles, autopartes, computadoras, electrodomésticos y productos agrícolas serán los que sufrirán las consecuencias, lo que podría traducirse en una severa desaceleración económica.
Recordó que el encarecimiento de los productos por esos aranceles, en Estados Unidos, perjudicará a los consumidores en qué lado de la frontera y del lado mexicano a los productores. Por ello pidió al gobierno utilice los mecanismos contemplados en el acuerdo comercial, TMEC, para impugnar estas medidas, pero más allá de ello poner en marcha una estrategia, que fortalezca la economía nacional basada en un mercado interno sólido, pero con certeza jurídica y a la vez, seguridad y energía confiables.
Por su parte, el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología, COMCE, señaló que utilizar instrumentos comerciales como los aranceles, para objetivos políticos, atenta contra los trabajadores y los consumidores de la región, por lo que obliga a los países a responder, el organismo apuntó que las medida debilita toda la región de Norteamérica y la hace vulnerable, además de que mina la certidumbre que brinda un acuerdo comercial, sentenció que esa medida aumentará el déficit comercial, de Norteamérica, hacia otros mercados.
El COMCE, reiteró la urgencia de que se sigan las reglas del TMEC y el diálogo, para resolver diferencias en materia comercial, y no a utilizar represalias comerciales, al tiempo que enfatizó que México es un socio confiable, para la cadena de valor de la región, que destacó contribuye con el 30 por ciento del PIB mundial.
Uno de los sectores que más se vería afectado, el de las autopartes, la INA; la Industria Nacional del ramo, apuntó que ante estas tarifas que comenzarán a aplicarse a partir de este martes, el sector privado de las tres naciones, mantendrán diálogo y coordinación para fortalecer a la región. Recordó que este sector es uno de los motores de la exportación y genera 11 millones de empleos en las tres naciones, por lo que debilitar este sector con aranceles reducirá la competitividad y afectará la estabilidad económica en la región.
En primera instancia estimó que en promedio a partir del martes un vehículo con estos aranceles, costará 3 mil dólares más para los compradores estadounidenses, estimaron que ello tendría un impacto de reducción de 1 millón de unidades menos vendidas en Estados Unidos agregó que una estimación preliminar, costarían miles a los estadounidenses, 20 mil millones de dólares, afectaría la disponibilidad de productos y generará disrupciones en las cadenas de suministro.
Un análisis de Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, estima que el impacto de los aranceles no será homogéneo para la economía mexicana, dañará a los que más dependen de las exportaciones a Estados Unidos, entre ellas. Chihuahua, Coahuila, Baja California, Tamaulipas y Campeche que exportan más del 80 por ciento de su producción a la Unión Américas, con exportaciones entre el 60 a 40 por ciento están Aguascalientes, San Luis Potosí, Sonora, Guanajuato, Querétaro, Nuevo León y Puebla.
Los Ejecutivos de Finanzas mostraron su preocupación por el impacto que la medida podría tener en la estabilidad económica regional, en un entorno donde se requiere unidad y visión de estrategia de largo plazo, por lo que por el contrario se necesita de una alianza estratégica que nos permita competir exitosamente con otras regiones del mundo. Apuntó que los aranceles, complicarán el proceso de control de la inflación en momentos críticos, lo que tendrá efectos inmediatos en los consumidores de los 3 países.
El IMEF, estimó urgente, definir e implementar programas de apoyo a las empresas mexicanas afectadas, para que mantengan sus actividades y los empleos que generan, encontrar proveedores alternativos y mercados nuevos para diversificar sus operaciones.
La CONCAMIN, manifestó su respaldo, unidad y resiliencia del sector Industrial con la Presidenta de México por esas medidas unilaterales; en tanto, el sector terciario, del Comercio, los Servicio y el Turismo, afirmó que México, no es el problema, sino la solución al tiempo que recordó que el sector terciario genera crecimiento e integración regional, apuntó que respaldan la postura de México, en torno a que con aranceles no se resuelven los problemas y se pronunció porque ambos países, atiendan efectivamente y de manera coordinada, las crisis de droga y migración que dan excusa a estos aranceles.
Finalmente, a través de un comunicado el Consejo Coordinador Empresarial afirmó que esta medida afectará significativamente las cadenas de suministro que se han venido construyendo los últimos 30 años y que han hecho de América del Norte la región más competitiva del mundo.
Afirmó que el CCE y los organismos que lo conforman estamos en continua comunicación con el gobierno de México. Atendimos una reunión con la presidenta Sheinbaum y su gabinete en la que manifestamos nuestro pleno respaldo ante la adopción de las medidas necesarias para superar la desafortunada circunstancia actual.
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