Ernesto Gloria, reportero
México.- La organización México Evalúa, presentó su análisis: Lecciones del Sexenio. Desafíos fiscales para Sheinbaum, la Herencia de AMLO.
Mariana Campos Directora General de la institución, dijo que si bien a lo largo de todo el sexenio se escucharon narrativas y promesas de austeridad, mantener el endeudamiento y promover el pago de impuestos sin reforma fiscal, algunas no se cumplieron como elevar el déficit.
Reconoció que si bien hubo un esfuerzo en invitar a los contribuyentes a cumplir sus obligaciones hay todavía muchas áreas de oportunidad, en especial, en lo relativo a las transferencias sociales sin fuentes de financiamiento.
“Cuáles fueron las políticas que no funcionaron para no repetirlas, yo creo que ahí está lo más importante de este sexenio. Sabemos que cerramos con un déficit elevado, que nos llevó a ese déficit, creo que ahí está la clave para no repetir esas políticas. Mi primera recomendación a la presidenta: renunciar a los ingresos petroleros y sólo recargarse en la parte de la recaudación secundaria, de vigilar que se lleve a cabo el pago de impuestos, parece ser que no fue suficiente, otra de las lecciones es: aumentar las transferencias sin fuentes de financiamiento, para que estos aumentos sean sostenibles, tampoco es algo que podamos perpetuar. Y creo que también vigilar la cantidad de endeudamiento, sino en que estamos destinando la deuda”.
Apuntó que es necesario que se revise la gobernanza de las finanzas públicas, es decir, la forma en que se toman las decisiones y cómo se pueden incentivar que estas, promuevan que el financiamiento público se utilice para la inversión, los servicios públicos y que se garanticen los derechos, por ello dijo que ampliar el horizonte de planeación es urgente, ya que estas se planean a un año, se requiere dijo un marco fiscal de mediano plazo, para tener unas finanzas públicas más funcionales, pero sobre todo que estas se evalúen mediante un centro público que valore los resultados de las finanzas públicas, además de desincentivar el gasto público en los años electorales, en vez de aumentarlos como ocurrió en 2024, que elevó el déficit, dijo que el objetivo fue quedar bien políticamente con los electores, pero el costo, lo tendrá un futuro presidente al que se le aumenta el riesgo fiscal. Se informó que con el déficit ampliado que se tuvo en el año pasado, que colocan la deuda en el 51.4 por ciento del PIB, el mayor monto registrado históricamente, con lo que cada mexicano, pasó de deber 112 mil 141 pesos en el 2018 a 131 mil 738 pesos en el sexenio pasado, es decir 18 mil 646 pesos más. Se criticó que ese endeudamiento, no sirvió para mejorar la calidad de vida de los mexicanos a pesar de las diversas obras de infraestructura, que se dijo, todas tuvieron sobrecostos, así lo señaló Jorge Cano, coordinador del programa de gasto público quien elaboró el estudio …
“La deuda no se utilizó para impulsar la inversión y esto se evidencia en el gasto en infraestructura por persona, en el sexenio pasado se promedió un gasto de 6 mil 911 pesos y esto es una reducción de 1864 pesos frente al gobierno de Peña Nieto y de 1778 pesos frente al gobierno de Felipe Calderón; un dato importante es que el gasto en inversión de la CFE, tuvo el peor registro por persona desde la administración de Ernesto Zedillo, el gasto en inversión es muy importante para favorecer la movilidad social y acortar las brechas entre la población, ya que permite una generación de empleos a traer inversión extranjera directa pero sobretodo, conectar a las comunidades marginadas lamentablemente esta estrategia de desarrollo se minimizó en el gobierno anterior”.
Apuntó que, aunque el gasto público en salud se incrementó, aumentó las brechas, para las no aseguradas, creció en 13.4 por ciento frente a 2018, pero para las aseguradas lo hizo en 27 por ciento, con ello se registró un retroceso en homologar la calidad de salud para todos los mexicanos.
FF









