México.- En un entorno de crecimiento económico moderado y presión en costos financieros, la liquidez se posiciona como uno de los principales desafíos para las pequeñas y medianas empresas en México, aseguran especialistas.
La importancia de las PyMEs en la economía mexicana
Durante el conversatorio “La liquidez que las PyMEs necesitan para impulsar el crecimiento de México”, organizado por MUNDI, señalaron que las PyMEs representan más del 95% de las empresas en México, generan alrededor del 52% del PIB y sostienen cerca del 70% del empleo formal.
Sin embargo, enfrentan limitaciones estructurales como el acceso restringido al financiamiento, la dependencia de recursos propios y ciclos de pago prolongados que pueden alcanzar entre 90 y 120 días.

El reto del financiamiento y la cadena de valor
Alfredo Nolasco, presidente de la sección para Centroamérica y el Caribe del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), dijo que las pequeñas y medianas empresas, que son el corazón del país, obtienen financiamiento de sus propios proveedores.
“Estamos hablando de las PyMEs nacionales, como de las PyMEs extranjeras que están llegando. Ahora, ¿de dónde se financian estas pymes? ¿Dónde encuentran las empresas que están involucradas en la cadena de valor, en los tiers más bajos? Pues alrededor del 52% de estas PyMEs se financian con sus proveedores. O sea, encuentran el crédito con sus propias cadenas de valor. Después la banca comercial juega un papel importante, ¿no? Estamos hablando de que es alrededor del 25-26% en la banca comercial, pero hay que pasar una serie de filtros interesantes. Y luego nos vamos hacia la banca de desarrollo, que es prácticamente marginal. A pesar de los muy buenos programas que existen por parte de Bancomext y Nacional Financiera”.
Potencial exportador y el impacto del nearshoring
Por otro lado, señalaron que el año pasado México se mantuvo en la posición 10 entre los mayores exportadores de productos del mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Aunque este posicionamiento refleja el potencial del país en el comercio global, los especialistas coincidieron en que muchas PyMEs aún no logran integrarse plenamente a estas dinámicas por falta de liquidez.
Señalaron que el acceso a capital de trabajo ágil se vuelve un factor determinante, especialmente ante oportunidades como el nearshoring, donde la capacidad de respuesta financiera puede definir la participación de las empresas en cadenas de suministro internacionales.
Perspectivas económicas y soluciones para 2026
Las perspectivas económicas para 2026 apuntan a un crecimiento del PIB entre 0.8% y 1.8%, en un entorno de inflación persistente y costos financieros elevados, lo que añade presión a la operación de las empresas.
Ante este panorama, los participantes coincidieron en la necesidad de impulsar soluciones de financiamiento más accesibles y flexibles que permitan a las PyMEs fortalecer su liquidez, mejorar su competitividad y consolidar su papel como motor del desarrollo económico del país.
En este contexto, cerrar la brecha de liquidez es una necesidad operativa para las PyMEs y una condición estratégica para que México capitalice plenamente su potencial económico y exportador. La colaboración entre instituciones financieras, organismos públicos y soluciones fintech será clave para ampliar el acceso al capital de trabajo, acelerar los ciclos de financiamiento y facilitar la integración de más empresas a cadenas globales de valor. Fortalecer la liquidez de las PyMEs implica impulsar la resiliencia y competitividad de toda la economía mexicana.
En el diálogo también participaron Alejandro García, Director de Relaciones con Gobierno y Financiamiento del Centro de Competitividad de México; Sonny Tabares, Vicepresidente de Riesgo y Crédito de MUNDI; Haizea Caravaca Garmendia, Country Manager de Jeeves; Brandon Moreno, Gerente Cambiario Fx y Derivados de Banco Base; y Jorge de la Madrid Corona, Director de Intermediarios Financieros y Microcrédito de NAFIN-BANCOMEXT.
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