Este 31 de julio se cumplen 100 años del inicio de la Guerra Cristera en México

Este 31 de julio se cumplen 100 años del inicio de la Guerra Cristera en México.
La Guerra Cristera fue una guerra civil que enfrentó al gobierno de México y a milicias católicas entre 1926 y 1929.
El conflicto surgió por la promulgación de la “Ley Calles” el 14 de junio de 1926 por el presidente Plutarco Elías Calles.
Su objetivo principal era limitar y controlar estrictamente la participación de la Iglesia católica en la vida pública, reforzando el carácter laico del Estado definido en la Constitución de 1917.
Puntos principales de la ley Calles
- Registro obligatorio: Los sacerdotes debían registrarse ante las autoridades civiles para poder ejercer su ministerio.
- Restricción de ministros: Se fijó un límite en el número de sacerdotes permitidos según la población de cada región.
- Prohibición de hábitos: Se prohibió el uso de vestimentas religiosas fuera de los templos.
- Control educativo: Se prohibió impartir educación religiosa en las escuelas elementales y secundarias.
- Nacionalización de bienes: Los edificios destinados al culto o a la enseñanza religiosa pasaron a ser propiedad de la nación.
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El descontento popular
La suspensión oficial de los cultos religiosos católicos provocó, una serie de protestas pacíficas en el país y peticiones por parte de grupos religiosos de reformar la ley.
El fracaso de las protestas pacíficas y peticiones de reforma por parte de grupos católicos impulsó a la jerarquía católica a suspender las misas públicas y al pueblo a tomar las armas bajo el lema “¡Viva Cristo Rey!”

Las consecuencias
La Guerra Cristera duró de 1926 a 1929, se calcula que murieron hasta 250 mil personas, incluyendo combatientes y civiles.
Miles de personas huyeron de los enfrentamientos hacia los Estados Unidos o se desplazaron a otras regiones del país, lo que causó graves daños a la economía rural.
Se dañaron cultivos y ranchos, lo que redujo de forma drástica la producción agrícola y comercial en los estados del centro-occidente de México.
En general la gente del campo sufrió pobreza y abandono temporal de la tierra.
La Guerra dejó una marcada polarización y desconfianza entre la población rural y el gobierno.

El fin de la guerra
El 21 de junio de 1929 se firmaron los “arreglos” entre el gobierno de Emilio Portes Gil y la jerarquía católica.
Con esto se reanudó el culto católico a cambio de que la Iglesia aceptara la supervisión de las leyes.
De esta forma, estableciendo una paz basada en la tolerancia mutua y no en la victoria militar total de un bando.
El acuerdo no satisfizo a todos los campesinos cristeros, lo que provocó nuevos brotes de violencia en la década de 1930 debido a la educación socialista.

La Guerra Cristera funcionó como un choque violento entre el Estado laico y la Iglesia Católica y sirvió para definir los límites del poder político y religioso en el México postrevolucionario.
Demostró al gobierno que no podía erradicar por completo las creencias religiosas del pueblo sin provocar una insurrección rural masiva.
Amigos de Enfoque no olvidemos que este 31 de julio se cumplen 100 años del inicio de la Guerra Cristera en México.
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