México.- La contaminación por ozono continúa siendo un problema que se tiene que tomar muy en serio, por lo que especialistas urgen crear políticas que permitan avanzar más en su control.
Víctor Hugo Páramo, coordinador ejecutivo de la Comisión Ambiental de la Megalópolis, dijo que la zona metropolitana es una de las áreas de mayor preocupación por sus efectos negativos a la salud pública.
Recordó que a finales de los 80 inició una crisis ambiental por la calidad del aire.
Programas para mejorar la calidad del aire han permitido reducir contaminantes
“En esa época, todos los contaminantes presentaban concentraciones extremadamente elevadas. Esta crisis activó a la sociedad en su conjunto y con ello iniciaron los programas para mejorar la calidad del aire. Ahora llamados Proires, siendo el primero iniciado en aquel año 1990 y a la fecha se encuentra vigente el quinto Proaire 2021-2030”.
Durante el seminario virtual “Ozono troposférico persistente en ciudades”, el especialista recalcó que gracias a las acciones emprendidas, de 1990 al 2025 las concentraciones de monóxido de carbono se han reducido en aproximadamente 92 por ciento.
“El dióxido de nitrógeno en 45%, el dióxido de azufre 95%, las PM10, el 61%, las PM 2.5 el 18% y el ozono en alrededor del 28%”.
Ozono troposférico, uno de los contaminantes más complejos de gestionar
En su oportunidad, el director general de Fomento y Desarrollo Urbano Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Germán Ruíz, recordó que el ozono troposférico constituye uno de los contaminantes atmosféricos más complejos de gestionar.
Su formación depende de múltiples procesos fotoquímicos, de emisiones provenientes del transporte, la industria y actividades relacionadas con el desarrollo humano.
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