Conozcamos a Miguel Ángel de Quevedo, más que el nombre de una estación del metro y una calle

Conozcamos a Miguel Ángel de Quevedo, más que el nombre de una estación del metro y una calle.
El 15 de julio de 1946, murió en la ciudad de México el ingeniero Miguel Ángel de Quevedo pionero de la conservación ambiental.
Conocido como el “Apóstol del Árbol”, fundó los Viveros de Coyoacán, creó la primera Ley Forestal y ayudó a establecer la Escuela Nacional Forestal para proteger los bosques y el agua del país.
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Formación
Miguel Ángel José Ignacio de Quevedo Zubieta nació en Guadalajara, Jalisco el 27 de septiembre de 1862.
Tras quedar huérfano a los 10 años, viajó a Francia para vivir con su tío. Allá recibió el diploma de bachiller en ciencias de la Universidad de Burdeos.
Se graduó de ingeniería civil, con especialización en ingeniería hidráulica, en la Escuela Politécnica de París.
En Francia descubrió su amor por la naturaleza. Al regresar a México, aplicó sus conocimientos para mejorar la ciudad y el campo.
Más allá de ser un gran defensor de la naturaleza, Miguel Ángel de Quevedo tuvo una influencia enorme en la ecología y el desarrollo urbano de México.
Miguel Ángel de Quevedo trabajó principalmente como jefe del Departamento Forestal dentro de la Secretaría de Agricultura.
Durante el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas, ocupó el cargo de jefe del Departamento Autónomo Forestal y de Caza y Pesca.

Principales Aportes
Creación de áreas verdes: Donó parte de sus tierras para crear los Viveros de Coyoacán, el primer gran vivero de México, diseñado para cultivar árboles y reforestar toda la Ciudad de México.
Leyes y educación ambiental: Impulsó la primera Ley Forestal mexicana en 1926 y fundó instituciones clave como la Sociedad Forestal Mexicana. Además, fue el creador de la celebración del Día del Árbol en el país.
Visión integral: Al ser ingeniero hidráulico, entendió que destruir los bosques causaba sequías.
Dejó en claro que cuidar los árboles era vital para mantener limpios los ríos, evitar que la ciudad se inundara y generar energía hidroeléctrica.

Amigos de Enfoque, conozcamos a Miguel Ángel de Quevedo, más que el nombre de una estación del metro y una calle.
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