México.- Cupido era un dios alado y travieso, que jugaba a disparar flechas que provocaban el enamoramiento o la separación de las parejas.
Este personaje tiene su origen en la mitología griega, donde era llamado Eros.
De acuerdo con el mito, era hijo de Venus, diosa del amor, y Marte, dios del inframundo, por lo que su naturaleza es ambivalente.
Según la leyenda, Cupido cargaba siempre con dos tipos de flechas: unas color oro con plumas de paloma y otras de plomo con plumas de búho.
Las doradas provocaban el amor al instante, mientras que las de plomo concedían el odio y la indiferencia.
Cupido era tan travieso que se la pasaba jugando con las personas, y sólo para divertirse les disparaba su flecha a todos los hombres y mujeres.
Pero no todo fue un juego en su vida, pues Cupido también se enamoró.
Mito de amor: Cupido y Psique
Entre los mortales vivía una bella princesa llamada Psique (alma), que no lograba encontrar pareja, pues todos se sentían indignos de ella.
Celosa por su belleza, Venus, la madre de Cupido, envió a su hijo para que le disparara una flecha y que provocara que se enamorara del hombre más feo del mundo.
Sin embargo, durante su misión, Cupido se enamoró perdidamente de Psique. Este momento marca la transición de niño a joven adulto del dios alado.
Entonces Cupido se casó con ella, a pesar del rechazo de su madre y el desacuerdo de los dioses.
Todas las noches la pareja se veía a escondidas, en total oscuridad.
De ahí que a Cupido se le representa con una venda en los ojos, manifestando que el verdadero amor surge del alma y no de lo físico.
SC/







