México.- A casi un mes de la designación del Gral. Cecilio Martínez Arcos, tercer mando con formación militar en menos de un año
al frente de la aduana de Ciudad Juárez conciderada la segunda más lucrativa del país, y quien se desempeñaba como administrador de la Aduana en Reynosa, Tamaulipas, ha sido señalado de diferentes irregularidades por distintos medios locales.
Empleados han manifiestan constantes violaciones a los Derechos Humanos desde su llegada el 16 de febrero, una de las más graves se suscitó dos días después de tomar el encargo durante la visita del Presente de la República AMLO a las oficinas de dicha aduana, ya que fue acusado de haber mantenido aislados y bajo llave a varios trabajadores.
El pasado jueves durante una reunión con 40 operadores de comercio exterior, conocidos como “OCES”, la molestia aumentó al quejarse que fueron tratados con insultos por parte de Martínez Arcos sin justificación alguna.
El último desatino del General es el haber presumido una detención antes de tiempo de una pipa con huachicol fiscal, combustible no declarado o mal declarado, lo cual es uno de los grandes problema de la zona, sin embargo, al llegar al Puente de Zaragoza y revisar de manera minuciosa resultó ser fructuosa.
Mucho se comenta de sus constantes viajes a Guadalajara dejando de lado la operatividad de su encargo.
Medios locales y estatales de la aduana fronteriza han hecho desde su llegada un recuento de cada una de sus acciones, las cuales no parecen mejorar en lo absoluto.









