México.- Si usted percibe que están modificándose los patrones del clima y en un mismo día tenemos diversas y variadas temperaturas, o le parece que se han adelantado las lluvias o retrasado los tiempos de fríos, todo esto es real, no se trata sólo de su percepción: el impacto es a nivel global.
Expertos de Estados Unidos prevén un ‘Superniño’ este 2026 que alterará los patrones climáticos ocasionando:
1. fuertes lluvias,
2. inundaciones repentinas en las costas.
3. temperaturas más altas,
4. todo esto -además- prepara un escudo protector de huracanes en el Atlántico.
‘El Niño’, que ocurre con intervalos de entre 2 y 7 años, consiste en un calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial que modifica los patrones climáticos, provocando sequías en zonas más bien húmedas y lluvias torrenciales en otras áridas.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos dio a conocer el domingo 3 de mayo que en un 62 % se estima la probabilidad de que ‘El Niño’ se desarrolle entre junio y agosto, por tanto las alteraciones comenzarán a observarse a partir del próximo verano en el hemisferio norte, aunque alcanzarán su máxima intensidad en invierno
De tal forma la aparición de un ‘Superniño’ se presentará a partir de noviembre, cuando las temperaturas oceánicas superan en más de dos grados centígrados el promedio histórico.
A nivel global, El Niño genera sequías e incendios en Australia y el sudeste asiático, y fuertes lluvias e inundaciones en las costas de América, incluida la Atlántica en el caso de Estados Unidos.
Buena noticia ante huracanes del Atlántico
El Niño también afecta la temporada de huracanes en el Atlántico y en el Pacífico con efectos opuestos: mientras que en la costa este ejerce de inhibidor, en el Pacífico oriental -especialmente México y Centroamérica- acelera la actividad ciclónica.
«Durante El Niño, la dirección y la velocidad de los vientos atmosféricos cambian mucho con la altura, un fenómeno conocido como la cizalladura del viento.
Eso impide que las ondas tropicales que salen de África se reorganicen en depresiones tropicales, tormentas tropicales y en huracanes», señaló el experto.
Pero el calentamiento de las aguas en el Pacífico tiene el efecto contrario, proporcionando el combustible necesario para la formación de huracanes.
Más de una década desde el último ‘Superniño’
El último ‘Superniño’ ocurrió en 2015, cuando las aguas del Pacífico alcanzaron sus temperaturas más altas y se pronosticaron inundaciones masivas en California.
Sin embargo, eso no ocurrió «porque hubo otros patrones meteorológicos que no lo permitieron.
Otros años de ‘Superniño’ ocurrieron entre 1982 y 1983 y 1997 y 1998, según el experto, quien precisó que sigue siendo objeto de estudio para comprobar cómo le afecta el cambio climático, aunque aún no se ha llegado a «respuestas conclusas».
EFE VERDE
SC/ jch









