El cambio climático acelera la extinción de plantas en las cumbres de Europa
El cambio climático acelera la extinción de plantas de alta montaña en Europa. Pirineos, Sierra Nevada y Creta registran las mayores pérdidas.
Madrid.- El calentamiento global está permitiendo que algunas especies vegetales asciendan hacia las zonas alpinas de Europa, pero este aparente incremento de la diversidad esconde una consecuencia preocupante: la desaparición acelerada de plantas autóctonas que solo pueden sobrevivir en las cumbres.
Un estudio publicado en Science advierte que las plantas especialistas de alta montaña enfrentan una creciente presión por el aumento de las temperaturas, la competencia con otras especies y los cambios en la disponibilidad de agua y nieve.
La investigación analizó datos de 62 cumbres ubicadas en 16 regiones montañosas de Europa, recopilados entre 2001 y 2022 por el proyecto GLORIA, una iniciativa internacional dedicada a estudiar los efectos del cambio climático sobre la vegetación de las montañas.
El calentamiento deja sin refugio a las plantas de las cumbres
Las plantas de alta montaña tienen una capacidad limitada para adaptarse al aumento de las temperaturas. Mientras otras especies pueden desplazarse hacia mayores altitudes para encontrar condiciones más frías, las especies que ya habitan las cumbres se quedan sin espacio al que migrar.
El estudio encontró que por cada aumento de 0.1 grados Celsius en la temperatura, la proporción de extinciones locales aumenta 1.6% en la vegetación, 1.1% en las cumbres y 1% a escala regional.
Los investigadores advierten que el efecto puede tardar años o incluso décadas en hacerse completamente visible. Muchas plantas de las cumbres son longevas y pueden sobrevivir durante cierto tiempo después de que las condiciones climáticas hayan dejado de ser adecuadas.
Por ello, las elevadas tasas de extinción registradas actualmente podrían ser consecuencia del calentamiento global ocurrido varias décadas atrás.
Pirineos y Sierra Nevada, entre las zonas más afectadas
El impacto no es igual en todas las regiones europeas. El estudio encontró las mayores tasas de extinción local en algunas montañas del sur del continente.
Los Pirineos registraron una pérdida local de especies de 49% en las parcelas analizadas, la tasa más elevada entre las regiones estudiadas.
Le siguió Lefka Ori, en Creta, Grecia, con 48%, mientras que Sierra Nevada, en España, alcanzó 40%.
La situación contrasta con las regiones montañosas del norte de Europa, donde el impacto resulta considerablemente menor.
Entre los datos registrados por los investigadores destacan:
- Pirineos: 49% de extinción local.
- Lefka Ori, Grecia: 48%.
- Sierra Nevada: 40%.
- Cáucaso: entre 25% y 28%.
- Alpes: entre 17% y 21%.
- Tierras Altas de Escocia: alrededor de 15%.
- Cárpatos y Apeninos Centrales: alrededor de 11%.
- Montes escandinavos: 2%.
La comparación muestra una tendencia clara: las regiones sometidas a un mayor calentamiento presentan mayores tasas de desaparición de especies locales.
Menos nieve y agua agravan la crisis
El aumento de las temperaturas no afecta a las plantas únicamente de manera directa.
El cambio climático también provoca una reducción en la duración de la cubierta de nieve, un deshielo primaveral más temprano y una menor disponibilidad de agua debido al incremento de la evaporación.
Estos cambios modifican las condiciones en las que las especies alpinas desarrollaron sus ciclos de crecimiento.
Además, cuando nuevas especies ascienden por las montañas, aumenta la competencia por agua, nutrientes, espacio y otros recursos.
Las plantas especialistas de las cumbres quedan así sometidas simultáneamente a temperaturas más altas y a una mayor competencia.
Las plantas ubicadas en zonas más cálidas enfrentan mayor riesgo
Los investigadores también identificaron un patrón relacionado con la distribución altitudinal.
La probabilidad de extinción aumenta hacia el límite inferior de la distribución de las especies, es decir, en las zonas donde las plantas ya enfrentan temperaturas relativamente elevadas.
Johannes Wessely, de la Universidad de Viena y primer autor del estudio, señaló que las especies tienen mayores probabilidades de desaparecer de las cumbres que experimentaron un calentamiento más intenso.
Harald Pauli, coordinador de GLORIA en la Academia Austríaca de Ciencias, explicó que las especies que ya crecen en lugares más cálidos se vuelven especialmente sensibles a nuevos incrementos de temperatura.
Una diversidad aparente que oculta una pérdida
El avance de algunas plantas hacia las zonas altas puede generar la impresión de que la diversidad vegetal de las montañas está aumentando.
Sin embargo, los investigadores advierten que ese fenómeno puede ocultar una transformación mucho más profunda.
Mientras especies provenientes de zonas inferiores colonizan nuevos espacios, las plantas especialistas de las cumbres desaparecen progresivamente.
La consecuencia es una sustitución de comunidades vegetales que durante miles de años se adaptaron a condiciones extremas y que ahora enfrentan un cambio climático demasiado rápido para sus posibilidades de adaptación.
El estudio confirma así que el calentamiento de las montañas no solo modifica dónde crecen las plantas: también está acelerando la desaparición local de especies que no tienen un refugio climático disponible por encima de ellas.
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