Cada 26 de octubre se celebra el Día Mundial de la Suegra
Este día festejamos al personaje que ha causado más disputas y polémicas al interior de la familia, siendo objeto de mitos y bromas
Amada por unos y odiadas por el resto, la figura de la suegra ha provocado infinidad de controversias en todas las familias desde siempre, ya que existe un choque en los roles, falta de límites y miedos emocionales no resueltos por parte de las madres del novio o de la novia.
El objetivo de este día que se originó en 1935 en Amarillo, Texas, pero que tomó fuerza en el resto de Estados Unidos y del mundo hasta la década de los 70, es el de romper los estereotipos negativos asociados a esta figura y reconocer la importancia de su rol dentro del núcleo familiar. Principalmente se busca dejar atrás la idea de que la suegra es sinónimo de conflicto, rivalidad o intromisión, visibilizando su lado afectivo, destacando el respaldo emocional, los consejos, la experiencia y la ayuda práctica que muchas aportan a la vida de sus hijos, nueras y yernos.
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La relación con las suegras
Es sabido que muchas madres sienten que pierden el lugar de prioridad en la vida o el afecto de sus hijos o hijas frente a la nueva pareja, que además, por lo general les parece poca cosa para sus retoños, ellos merecían algo mejor.
Por lo general en los núcleos familiares del mundo, la madre es la que ejerce un rol protector y controlador en la infancia de sus hijos e hijas, por lo que, la relación con ellos se torna compleja cuando empiezan a crecer y se vuelven capaces de tomar sus propias decisiones.
En en noviazgo y en los primeros meses de matrimonio la relación entre la nueva parejita y sus madres se vuelve especialmente difícil, ya que a estas no les ha quedado claro que hay nuevos límites, así que, las visitas sin previo aviso, las opiniones no solicitadas sobre la crianza de los hijos, que aún no han llegado, la limpieza o el manejo de la casa, generan inconvenientes que hacen difícil la convivencia familiar
El conflicto se agrava cuando alguno de los miembros de la pareja no es capaz de ponerle un límite claro a su madre, minimizando las acciones de ella y pidiéndole a la pareja que aguante, que no es para tanto.
A todos nos debe quedar claro que todos somos diferentes y que siempre estaremos por debajo de las expectativas de la suegra, por lo menos al principio.
Lidiar con mi suegra
Para bien o para mal, existen toda clase de suegras: simpáticas, desagradables, prudentes, aburridas, modernas, metiches, infalibles, absorbentes, multitareas, no muy listas y las que se pasan de listas.
Más allá de cómo sea tu suegra, lo primordial es marcar límites claros, proteger la relación de pareja como un equipo y no tomarte los conflictos de forma personal.
No olvidemos que la responsabilidad de ponerle límites a la madre siempre recae principalmente en el hijo o la hija, ya que es su propia familia.
Si con el paso del tiempo, y cuando llegan los nietos, las ahora abuelas, tratan de involucrarse en las decisiones de cómo organizar la casa y de cómo debe ser la adecuada crianza de los hijos, debes reformular los nuevos límites, expresándoselo de forma tranquila, reconociendo sus buenas intenciones, si es que las hay, pero aclarando que la formación y educación de tus hijos es sólo de tu incumbencia.
Es muy importante que llegues a aceptar que, probablemente no vas a ser amiga o amigo de tu suegra, ni recibirás su aprobación constante, ni su cariño, así que relájate, pon sana distancia y cuida tu paz mental.
Amigos de Enfoque, celebremos a las suegras a pesar de todo y contra todo, porque son las madres de las personas que elegimos como pareja para andar por esta vida.