Estela García / corresponsal
Sinaloa.- La violencia que se desató el pasado lunes 9 de septiembre en Culiacán, Sinaloa con una serie de enfrentamientos que se extendieron a lo largo del día y más allá de las fronteras de la ciudad dejó como saldo 6 muertos, 5 desaparecidos, 12 despojos y 17 vehículos incautados.
El primer reporte de fallecimiento llegó tras un conflicto en la colonia Las Quintas, donde un elemento de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) resultó herido y posteriormente perdió la vida. En la entrada de Costa Rica, otro choque cobró la vida de dos civiles, presuntamente miembros del crimen organizado, que se enfrentaban a las fuerzas de seguridad.
La madrugada de este martes, tres personas fueron ejecutadas en distintos puntos de Culiacán y sus alrededores. La primera víctima fue encontrada en una ranchería de la sindicatura de Eldorado, en la región de Portacelis, entre la Mojonera y El Melón. Horas después, disparos en el sector de Villa Satélite alertaron a los vecinos, que al salir encontraron el cuerpo de un hombre con las manos esposadas a la espalda y heridas de bala en la cabeza, en el bulevar Agricultores. La tercera ejecución ocurrió a espaldas del Parque Culiacán 87, donde el cuerpo de un joven quedó tendido en un charco de sangre junto a una lata de cerveza, víctima de un ataque con rifle de asalto.
La situación se extendió más allá de Culiacán. En la comunidad de Potrerillo del Norote, municipio de Elota, los habitantes reportaron una disputa armada durante la madrugada. Los enfrentamientos persistieron, obligando a los habitantes a refugiarse en sus casas.
Mientras tanto, en Cosalá, las personas que intentaban viajar a Culiacán fueron interceptadas y regresadas por civiles armados. Los camiones rurales que salieron de la comunidad fueron detenidos en la región de Ipucha, impidiendo el tránsito hacia la capital.
En Elota, la violencia obligó a suspender las clases en todos los niveles educativos, desde kínder hasta universidad. Las oficinas de gobierno, incluyendo el DIF y la Junta de Agua Potable, también cerraron sus puertas, y las actividades deportivas y recreativas fueron canceladas por completo.
El despliegue militar en Sinaloa continuaba. Aeronaves y elementos de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano llegaron a Culiacán, sumándose a los más de mil efectivos ya presentes en la región para disuadir y prevenir más violencia.
Más tarde la Universidad Autónoma de Sinaloa anunció que hasta que se garanticen las medidas de seguridad necesarias regresarán a las aulas, mientras se trabajará de manera virtual.

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