México.- Los senadores destacaron en el documento que un estudio de la Escuela Annenberg de Comunicación y Periodismo de la Universidad del Sur de California, demostró que en México 75 por ciento de las y los jóvenes utilizan todo el tiempo el teléfono celular, 50 por ciento contesta de inmediato los mensajes o notificaciones y 35 por ciento despierta en las madrugadas para saber si recibió un mensaje.
Señalaron que el uso de las redes sociales y de las plataformas de videos cortos se ha convertido en un fenómeno cotidiano, especialmente entre las y los adolescentes, lo que ha generado preocupación por los posibles efectos en la salud mental y el desarrollo cognitivo.
El consumo constante de contenido digital puede provocar fatiga cognitiva
Alertaron que los contenidos ultracortos en línea ofrecen estímulo constante al sistema de recompensa, un conjunto de regiones cerebrales que se activan cuando algo produce placer, ya que libera dopamina, que es el neurotransmisor esencial en la motivación. Por lo que, tras pasar mucho tiempo en el consumo de esos contenidos, el cerebro se acostumbra a buscar placer inmediato.
Por eso, cada notificación, cada imagen llamativa y cada recompensa social exige un ajuste en la corteza prefrontal y, con el tiempo, esa demanda repetida hace que concentrarse se vuelva más costoso y menos eficiente.
Dicho fenómeno, señalaron los senadores, se conoce como fatiga cognitiva, que es un cansancio mental que reduce la capacidad de concentración, aumenta la dificultad de mantener la atención en tareas prolongadas y afecta la memoria de trabajo.
Legisladores llaman a proteger la salud mental de niñas, niños y adolescentes
En el documento también se exponen dos casos de jóvenes de 16 y 19 años que, ante la falta de tener consigo un teléfono celular, mostraron niveles altos de ansiedad y otras alteraciones, como falta de concentración, de sueño, ausencia escolar, ideas de hacerse daño y depresión.
Las y los legisladores del PT consideraron que, si bien el acceso a la tecnología representa una herramienta valiosa para la comunicación, el aprendizaje y el entretenimiento, también modificó la forma en que niñas, niños y adolescentes interactúan con el entorno digital, por lo que es indispensable comprender los efectos negativos del consumo excesivo de las plataformas.
Bajo este contexto, agregaron, los hallazgos científicos expuestos permiten advertir que el uso desmedido de este tipo de contenido puede afectar severamente la salud mental y repercutir en procesos cognitivos esenciales, como la atención, la memoria y el autocontrol.
Por todo ello, concluyeron que proteger la salud mental de niñas, niños y adolescentes es una responsabilidad compartida que exige la participación de las instituciones y de la sociedad.









