La oposición en el Senado cuestionó los nulos resultados de la Guardia Nacional en 2021, criticó su militarización en ascenso, cuando se concibió como una institución civil para garantizar la paz y erradicar la violencia y, le exigió al presidente Andrés Manuel López Obrador que ante su fracaso haga una revaloración de la estrategia de “abrazos no balazos” que se ha convertido en la renuncia para ejercer el uso legítimo de la fuerza pública, para hacer frente a la delincuencia.
Luego de cinco sesiones de posponer la discusión, se aprobó con 73 votos a favor, 37 en contra y 3 abstenciones, el Informe de Actividades de la Guardia Nacional del año anterior.
Durante el debate, el senador del Grupo Plural, Emilio Álvarez Icaza, afirmó que peligrosamente en este gobierno se ha acelerado la militarización del país, que debilita y va en contra del Estado democrático.
Recordó que 246 labores de instituciones civiles han sido trasladadas a las Fuerzas Armadas.
Declaró que es inaceptable e indeseable que la izquierda le dé la razón histórica al modelo de seguridad del expresidente Felipe Calderón y ahora promueva la militarización.
“Si siguen las cosas como van, cuando termine este gobierno la herencia va a ser un narcoestado militarizado y autoritario. (…) Sobre la Guardia Nacional, en realidad lo que hemos visto es una decisión sistemática de violar la Constitución, se dijo que era una institución civil y tenemos una institución con militares. (…) Porque en la medida que nos sigan informando que detuvieron a seis personas por homicidio, cuando tenemos el número más alto de homicidios, de desapariciones y feminicidios, estamos en serios problemas”.
Eli Cesar Cervantes senador de Morena, defendió la labor de la guardia nacional, aunque reconoció que lo deseable es ir desmilitarizando la seguridad pública, señalo que dadas las circunstancias del crimen organizado y violencia eso no es posible por el momento.
Afirmó que se está trabajando en una mayor presencia de este cuerpo policiaco en el territorio nacional y buscando una mayor coordinación con autoridades estatales y municipales, paro restituir la paz y seguridad de todos los mexicanos.
Mario Zamora, del PRI, señaló que hoy la inseguridad y la violencia no cesan, con un país que va de masacre en masacre. Lamentó que el titular del Ejecutivo Federal y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana ignoren el carácter civil de la Guardia Nacional emanado de un mandato constitucional.
El panista Damián Zepeda, señaló que los más de 115 mil homicidios dolosos que se contabilizan en este sexenio, son casi el total de los que hubo en el último gobierno del PAN.
“Venir a decir que se está recuperando la paz en México es taparse los ojos y no sirve de nada. Lamentablemente es un fracaso la política de seguridad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. (…) Pero, nunca la solución en seguridad pública del país va a ser militarizar más al país, genera más violencia, (…) porque esta visión de abrazos no balazos tiene abandonados a los mexicanos a su suerte”, afirmó.
Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano, afirmó que hay una profundización de la militarización del país, un abandono de las policías municipales y estatales y una duplicación en los dos últimos dos años el presupuesto de la Guardia Nacional, pero con nulos resultados.
Miguel Ángel Mancera, coordinador del PRD, recordó que la Estrategia Nacional de Seguridad descansa en la prevención del delito, pero en los hechos el gasto público en la materia disminuyó de .20 por ciento al .18 por ciento del Producto Interno Bruto.
“Reconocemos el esfuerzo de despliegue, el esfuerzo operativo, el esfuerzo de apoyo a diferentes tareas. Sin embargo, también estamos viendo brotes graves de violencia en diversos estados de la República, lo que vuelve indispensable fortalecer a las policías locales y municipales y reanalizar las diversas líneas de la estrategia de seguridad pública”, declaró.
Senadores de oposición, no desaprovecharon el informe para condenar que el comandante de la guardia nacional, Luis Rodríguez Bucio rompiera la neutralidad política de las fuerzas armadas, plasmada en sus leyes y reglamentos desde la época de Lázaro Cárdenas al asistir a eventos partidistas de Morena, utilizando además recursos y aviones de la corporación para ese fin.









