México.- En el arranque del periodo vacacional de estudiantes y docentes, la organización Mexicanos Primero, reflexionó que el ciclo que terminó estuvo marcado por contrastes, por un lado, avances en programas oficiales, pero por otra violencia, eventos climatológicos que afectaron el ciclo y paros magisteriales que comprometen el derecho de la niñez a estar en su escuela, pero sobre todo a aprender.
El organismo reconoció el incremento de becas del gobierno federal para fomentar la permanencia o la conclusión de estudios, así como los trabajos a través del programa “La Escuela es Nuestra”, que incluyó por primera vez a planteles de educación media superior.
Añadió que otro de los aciertos es la permanencia de México en la prueba de competencias conocida como PISA, dirigida a conocer los avances en rubros como matemáticas, lectura y ciencias, que fue aplicada entre abril y mayo y cuyos resultados se conocerán el próximo año.
En la otra cara de la moneda, el organismo señaló que la desaparición de instituciones como Mejoredu, el Coneval y el INAI, representan un retroceso en materia de transparencia educativa, ya que sin la información que éstos aportaban, será difícil saber cuántos estudiantes saldrán del sistema, en qué condiciones estudian y si quienes permanecen en él, realmente están aprendiendo.
Añadió que los paros realizados por docentes, sumados a los que se ha anunciado continuarán haciendo, afectan a estudiantes de estados con marginación como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, pero también a otras entidades como Zacatecas, Baja California Sur, Ciudad de México y Yucatán, en donde de acuerdo a la propia autoridad educativa, 10 por ciento del total nacional tuvieron suspensiones totales de actividades, lo que derivó en pérdida de clases e irónicamente una ampliación del periodo vacacional.
Finalmente, Mexicanos primero, se refirió a condiciones como la violencia que derivado del crimen organizado ha afectado recurrentemente a escuelas de entidades como Sinaloa, Guerrero, Michoacán, Chiapas, Tabasco, Guanajuato, Tamaulipas, Baja California y Morelos.
En tandas en las que en promedio se habrían perdido al menos 30 días de clases y en el que lamentablemente 50 menores de edad perdieron la vida.
Ante este panorama, reiteró que nuestro país y sus gobiernos necesitan asegurar que ningún niño pierda un sólo día más de escuela, porque de ello depende el futuro no sólo en lo individual.
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