México.- En medio de la impunidad que prevalece, desesperanza y dolor por las más de 133 mil personas desaparecidas que existen en México, madres buscadoras presentaron en la capital del país el libro “Mi grito y mi silencio: palabras de amor en medio de la ausencia y un grito al cielo mientras mi corazón grita tu ausencia”, una obra que reúne 36 poemas, cartas y pensamientos escritos por familiares de personas desaparecidas. El proyecto fue realizado con el acompañamiento del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
El libro busca visibilizar la crisis de desapariciones
El libro surge como una forma de visibilizar la profunda crisis de desapariciones que enfrenta México desde hace décadas y que, hasta ahora, no ha podido ser contenida.
De acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), al 28 de octubre de 2025 se registran 133 mil 575 personas desaparecidas en el país.
Riesgos y desafíos de la búsqueda
Las madres buscadoras, provenientes del estado de Guanajuato, relataron que ejercer la búsqueda en un contexto tan violento, marcado por la presencia del crimen organizado, implica un riesgo constante para ellas. Aun así, afirmaron que es el amor lo que las sostiene frente al miedo:
“Es más grande el amor a nuestros hijos que el temor a irte de este mundo sin saber qué fue de tu hijo, sin saber dónde quedó, sin tener un lugar digno donde descansar”.
El papel del Comité Internacional de la Cruz Roja
Por su parte, Jérémy Renaux, coordinador regional del programa de personas desaparecidas y sus familias del CICR, reconoció que ante las persistentes omisiones del Estado, son los familiares, en su mayoría mujeres, quienes han asumido las labores de búsqueda e investigación por su cuenta, enfrentando riesgos, violencias y violaciones a sus derechos humanos.
Renaux advirtió que requieren políticas efectivas en las que participen las madres buscadoras, y se trabaje en la prevención para evitar más desapariciones.
“Es fundamental involucrar a las familias buscadoras dentro de la construcción de políticas públicas, pues son ellas quienes conocen de primera mano los retos y las acciones necesarias, gracias a su experiencia de años en la búsqueda”.
Prevención y empatía como retos centrales
Destacó que es indispensable sostener estos esfuerzos con voluntad política, participación activa de las familias y presupuesto suficiente. El objetivo no debe limitarse únicamente a la búsqueda de las personas desaparecidas, sino que el gran reto en México es la prevención de las desapariciones, pues las familias no solo buscan a sus seres queridos, sino que también luchan para que ninguna otra familia tenga que atravesar la misma tragedia.
Una tragedia que se observa en cualquier parte de México, donde se aprecian carteles de búsqueda, de rostros que miran desde afiches pegados en farolas, paredes, entradas al metro, terminales de autobuses, puertos, en los principales destinos turísticos, en los pueblos de las sierras y en los barrios y calles de las principales ciudades. Allí, las madres buscadoras piden empatía de las autoridades, que se les deje de juzgar y estigmatizar por exigir justicia.
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