Ricardo Trejo, reportero
México.- Entre los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut)2020-2023, se reconoce como un desafío el problema de la obesidad entre niñas,niños y adolescentes.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al 2022 se registraban 390 millones de escolares y adolescentes con sobrepeso u obesidad en el mundo, en tanto que en México, el consumo inadecuado de alimentos ultraprocesados, el sobre sedentarismo en constante aumento, junto con una rápida transición, socioeconómica y nutricional ha dado lugar a un incremento sostenido en la prevalencia de sobrepeso y obesidad en todas las edades.
Sobre una muestra de 15 mil 109 escolares y adolescentes participantes en la Ensanut 2020-2023 de acuerdo con los patrones de crecimiento de la OMS, la
prevalencia de sobrepeso más obesidad fue del 36.5 por ciento, entre escolares, y 40.4 por ciento, entre adolescentes.
Durante la presentación de la Ensanut, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Ruy López Ridaura, dijo que es necesario que el Estado modifique los entornos que influyen al problema de la obesidad entre escolares y adolescentes.
En la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición se recomienda en materia pública, cinco puntos:
1-Regulación de la publicidad de productos ultraprocesados.
2-Etiquetado, claro y comprensible.
3-Promoción de entornos escolares saludables.
4-Apoyo a la agricultura local y a la producción de alimentos saludables.
5-Educación nutricional para padres y cuidadores.
Y es que el consumo de azúcares añadidos es muy alto en esta población, contribuyendo con el 21.9 por ciento de la ingesta de energía, superando dos terceras partes de la población escolar y adolescente la recomendación de consumo de la Organización Mundial de la Salud.
También se desprende de la Ensanut que cerca de solo uno de cada cuatro escolares o adolescentes, cubren la recomendación de consumo de frutas y verduras, donde el estado de sobrepeso y obesidad del padre o madre de los escolares y adolescentes influye en el bajo consumo de frutas, y verduras y en el exceso de ingesta de azúcares añadidos, entre sus hijos.
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