México.- La Iglesia católica mexicana hizo este domingo un llamado urgente a priorizar la paz y la unidad, al considerar que son los dos grandes desafíos que México y el mundo deben atender en 2026, en medio de un contexto marcado por la violencia, las crisis de derechos humanos y los conflictos armados a nivel internacional.
A través de su editorial semanal Desde la Fe, el Episcopado Mexicano afirmó que estos retos requieren compromiso, escucha y acción de todos los actores sociales, y subrayó que la Arquidiócesis Primada de México realizará su peregrinación anual como un acto de fe para atender esta realidad.
“La paz y la unidad son tareas urgentes que exigen compromiso, escucha y acción”, señaló la Iglesia en el texto, al advertir que México continúa enfrentando altos niveles de homicidios, desapariciones forzadas y una profunda crisis de derechos humanos, mientras el mundo vive disputas bélicas e intervenciones militares.
Ante este panorama, la institución religiosa aseguró que la paz será una prioridad en sus oraciones durante 2026, pero enfatizó que estas deben ir más allá de lo espiritual.
“Una oración que no se quede solo en palabras dirigidas a Dios, sino que se traduzca en diálogo con el otro, apertura al encuentro y disposición para caminar juntos”, destacó el editorial.
La Iglesia mexicana también retomó palabras del papa León XIV, quien ha advertido sobre el avance de una “diplomacia basada en la fuerza”, y recordó que la paz y la unidad solo pueden sostenerse cuando se protege la dignidad humana y se privilegia el diálogo sobre la confrontación.
En ese sentido, el Episcopado llamó a sus fieles a caminar como comunidad, ofreciendo a Dios sus proyectos, preocupaciones y decisiones para el próximo año.
“Vayamos como familia, como comunidades, como ministros y consagrados, ofreciendo a Dios lo que somos y lo que soñamos para el 2026”, expresó el texto.
Asimismo, subrayó que la peregrinación representa una actitud interior de un pueblo en camino, que impulsa a mirarse sin etiquetas y escucharse con honestidad, como base para reconstruir el tejido social.
Por ello, la Iglesia convocó a los feligreses a reunirse el sábado 17 de enero a las 8:00 horas, en la Glorieta de Peralvillo, para peregrinar hacia la Basílica de Guadalupe, con el propósito de convertir el trayecto en una oración por las víctimas de la violencia, por quienes han perdido la esperanza y por la unidad que México anhela.
EFE
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