Edmundo Campos, corresponsal
Puebla.- Un grupo de sujetos ingresó de forma sorpresiva al Hospital Regional Río Arronte en Atlixco, Puebla, para acabar con la vida de un hombre que se encontraba en proceso de recuperación. La incursión de los agresores, que culminó con la ejecución del paciente, también provocó la trágica muerte de dos policías que intentaron detenerlos.
De acuerdo con informes de fuentes policiacas, los sicarios dispararon más de diez veces contra su objetivo antes de emprender una rápida huida del lugar, dejando caos a su paso.
El secretario de Seguridad Estatal, Daniel Iván Cruz, brindó detalles en una conferencia de prensa, explicando que la víctima, un hombre de alrededor de 30 años, había ingresado al hospital por sus propios medios la madrugada del domingo, tras resultar herido de bala durante un incidente en una reunión.
Según las autoridades, el hombre había participado en una fiesta en una casa de descanso de la zona, donde se habían escuchado disparos de arma de fuego. Sin embargo, al llegar al lugar, solo se encontraron vehículos con impactos de bala, sin rastro de las personas involucradas.
Cruz también señaló que, al recibir el llamado de emergencia y llegar al hospital, los valientes policías fueron recibidos con disparos de armas largas, lo que lamentablemente resultó en la muerte de dos agentes en el lugar.
Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer los hechos y determinar las actividades del hombre asesinado. No descartan posibles actividades ilícitas relacionadas con él.
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