Estado de México.- A un mes de que concluyan su mandato los alcaldes del Estado de México, la mayoría de los municipios registra una profunda crisis financiera, de inseguridad y prestación de servicios públicos.
El llamado año de Hidalgo se acentúa conforme se acerca el 1º de enero cuando tomarán posesión los nuevos munícipes y sus cabildos.
La inseguridad está a la orden del día, los policías no tienen ni para la gasolina en municipios como Naucalpan, en la zona conurbada los vecinos de las diferentes colonias se siguen cooperado hasta para pagar la gasolina de las patrullas.
Los robos en zonas comerciales, cajeros automáticos y tiendas de conveniencia están a la orden del día y no se diga en el transporte público.
Los vecinos de la zona de Satélite y Lomas Verdes ya cuentan los días para que se dé el cambio de gobierno entre la Morenista Patricia Durán y la aliancista Angélica Moya.
Demandan que de inmediato se atiendan estas problemáticas.
Las calles y caminos están en el descuido total, hoyos, casi cráteres dañan las suspensiones de los automovilistas qué circula por ellas.
Los trabajadores municipales resisten desde hace semanas el retraso en sus pagos, lo que deriva en que los ciudadanos tengan que pagar a los camiones recolectores y a los que reparan fugas de agua o problemas con el alcantarillado, para salir del problema.
Los vecinos esperan que los servicios municipales se regularicen cuanto antes y dejen de tener que hacer un doble pago a los municipios.
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