México.- El Senado vivió este martes un intenso y polarizado debate tras la inasistencia de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia “Maru” Campos, a la reunión convocada por comisiones para explicar la presunta participación de agentes de la CIA en operativos de seguridad en esa entidad.
Legisladores de Morena encuadraron el hecho como un “desacato político” inexistente en el marco legal y amagaron con llevar a la mandataria panista a juicio político y a enfrentar consecuencias penales por violar la Constitución y la soberanía nacional.
Óscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, detalló que los hechos podrían representar una transgresión de gran magnitud al marco constitucional y a la seguridad nacional, que podrían derivarse en responsabilidades administrativas, políticas o penales, incluyendo posibles delitos como traición a la patria.
En el mismo tenor, Malú Micher criticó las investigaciones hechas por instancias en Chihuahua, calificó a la gobernadora Campos de “Lady CIA” y pidió su desafuero.
Como es costumbre, hubo un intercambio de insultos y descalificaciones entre Lilly Téllez y Gerardo Fernández Noroña, en el que terció el exgobernador de Chihuahua, Javier Corral.
Oposición defiende a Chihuahua y cuestiona estrategia de seguridad nacional
Desde la oposición, el senador del PAN, Ricardo Anaya, y su compañera Verónica Rodríguez, defendieron la actuación del gobierno de Chihuahua y acusaron que el caso ha sido magnificado con fines políticos y electoreros de cara al 2027.
“Se tiran al piso como si una invitación fuera un mandato”, reprochó el coordinador.
Ricardo Anaya denunció que no se da la misma relevancia a casos que involucran a funcionarios afines al oficialismo, como el del gobernador de Sinaloa, a quien —aseguró— le fue retirada la visa estadounidense y que presuntamente tenía vínculos indirectos con un narcotraficante. “El problema es que les parece gravísimo que una gobernadora combata al crimen organizado, pero no les parece grave cuando se trata de sus propios gobernadores”, sostuvo.
En una postura intermedia, la senadora del PRI, Claudia Anaya, se pronunció en el Senado a favor del orden constitucional y legal del país, al advertir que México debe cerrar filas en defensa de su soberanía frente a cualquier acto de injerencia extranjera. Sin embargo, afirmó que la gobernadora no cometió un delito al no asistir al Senado.
Asimismo, cuestionó la presencia de agentes extranjeros en operativos dentro del país, particularmente en Chihuahua, y planteó interrogantes sobre el nivel de conocimiento que tienen las autoridades mexicanas en materia de inteligencia y contrainteligencia. La priista también llamó a revisar el papel de instituciones como el Centro Nacional de Inteligencia, la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional.
En ese contexto, planteó que la relación con Estados Unidos en materia de seguridad corresponde directamente a la Presidencia de la República, por lo que pidió que las investigaciones se conduzcan con responsabilidad institucional.
Finalmente, sostuvo que el análisis del caso debe ampliarse a la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional y no limitarse a una discusión política, al advertir que la presencia de actores extranjeros no sería un fenómeno exclusivo de Chihuahua.
Finalmente, el coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, consideró que el caso evidencia fallas estructurales en la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno. “Ni culpando a los muertos van a evitar toda la responsabilidad que tuvieron los vivos”, remató el senador de Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara.
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