CDMX.- El Congreso capitalino avaló por unanimidad solicitar al gobierno capitalino instalar una mesa de trabajo en el que se expliquen los pormenores de la firma de convenio con la Unesco y Airbnb para promover la llegada de los denominados “nómadas digitales” .
En tribuna, el diputado por Movimiento Ciudadano, Royfid Torres González externo su preocupación debido a que este tipo de alojamiento que se ofrece mediante aplicaciones digitales, ha provocado el encarecimiento del costo de la vivienda en la alcaldía Cuauhtémoc y otras zonas de la Ciudad de México. El legislador explicó que este fenómeno, ha generado la gentrificación de algunas colonias en la capital, lo que limita las posibilidades de acceder a un derecho a la vivienda para los ciudadanos.
“En semanas recientes, a raíz del convenio firmado entre el gobierno de la ciudad, la UNESCO y AIRBNB para promover el turismo digital se ha detonado una conversación social sobre un fenómeno que desde hace muchos años hemos vivido en la ciudad pero que, a raíz de la pandemia aumentó de forma clara en la ciudad: la gentrificación. este concepto, usado desde hace más de una década para describir y problematizar un proceso de ocupación de las ciudades, es caracterizado por un encarecimiento de la zona, pues los denominados nómadas digitales, en su mayoría personas de países del orden global, con sueldos muy superiores a la media salarial en México, están dispuestos a pagar precios significativamente más elevados por vivienda y otros servicios”, sostuvo.
El punto de acuerdo promovido también por los diputados Silvia Sánchez Barrios y Temístockes Villanueva señala que el hospedaje que se realiza a través de este tipo de plataformas también ha originado el desplazamiento de los pequeños negocios y de los habitantes originarios de distintas colonias, que difícilmente pueden competir en ingresos con la llegada de inquilinos que encarecen el acceso a bienes y servicios.
El legislador expuso que, según la encuesta nacional de ingresos y gastos de los hogares, en 2018, el decil más pobre de la ciudad gastaba 42 por ciento de su ingreso en renta, pero en 2020 éste aumentó a 51 por ciento. Torres González abundó que el fenómeno ya se ha hecho visible en otras ciudades del mundo, en el que se ha optado por establecer una serie de condiciones que permitan proteger el derecho a la vivienda adecuada de las y los ciudadanos, como en Barcelona, París, Amsterdam, Berlín, Londres, Nueva York, Tokio y Singapur.
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