Ciudad de México.— Vecinos y activistas protestaron este sábado contra el desalojo del Refugio Franciscano, hogar de casi mil perros y gatos cuyo paradero sigue siendo incierto, tras un operativo de expulsión a inicios de enero que los manifestantes acusan de estar motivado por la gentrificación y especulación inmobiliaria en el contexto del Mundial de Fútbol.
“Sin refugio no hay Mundial”, fue una de las principales consignas de la marcha, que partió desde el Refugio Franciscano, en la zona de Santa Fe, hasta la alcaldía Cuajimalpa. Jacqueline Martínez, integrante del Consejo del Pueblo de San Pedro Cuajimalpa, explicó que los desalojos han aumentado en la zona en los últimos 20 años, intensificándose previo a la Copa del Mundo, que se inaugurará el próximo 11 de junio.

Conflicto legal y restitución del predio tras 48 años de labor
El Refugio Franciscano, que operó durante 48 años en el sitio, fue desalojado el 7 de enero por autoridades en medio de una disputa legal por el terreno, propiedad de la Fundación Haghenbeck. El predio había sido cedido originalmente en comodato al refugio por Antonio Haghenbeck y de la Lama, fundador de la institución, fallecido en 1991.
El conflicto legal inició en 2021 y el pasado 10 de diciembre los sucesores obtuvieron una resolución judicial para tomar control del inmueble. No obstante, una nueva orden judicial dada a conocer este viernes dictaminó la restitución del predio al refugio el próximo 30 de enero. Ante ello, los manifestantes exigieron que los animales regresen a su hogar y pidieron aclarar qué ocurrió con ellos.

Cifras alarmantes: Muertes y enfermedades de los animales resguardados
Según cifras oficiales, seis perros murieron tras el desalojo del 7 de enero, a lo que se suman otras 21 muertes registradas entre el 13 de diciembre y el 6 de enero, por lo que la cifra total ascendería a 27 animales fallecidos.
Además, se reportó que 171 animales están enfermos. Actualmente, el gobierno mantiene en resguardo a 858 ejemplares, aunque el refugio informó que atendía a más de mil perros y 30 gatos previo al desalojo, lo que deja dudas sobre el paradero del resto de la población animal.
Agencia EFE / jj









