Natalia Estrada, reportera
CDMX.- El jefe de gobierno capitalino, Martí Batres urgió a diversos sectores a evitar el encarecimiento de la Ciudad de México a través de la aplicación de límites a los porcentajes permitidos para aumentar las rentas cada año y que no estén por arriba de la inflación o del salario mínimo.
En su mensaje durante la inauguración del foro de análisis “vivienda y rentas en la Ciudad de México” señaló que el objetivo es estabilizar los costos de arrendamiento de la vivienda en la capital.
“No quiero ocultar nuestra preocupación y nuestra visión de las cosas, tenemos una gran preocupación por el acelerado aumento en los costos de las rentas de las viviendas en la Ciudad de México a lo largo de los últimos años; tenemos que ubicar el periodo que va del 2012 al 2018 en el que las rentas aumentaron seis veces más que el salario”, expresó.
Batres refirió que el aumento de las rentas ha provocado el desplazamiento de muchas familias y la expulsión de los más pobres, por ello sostuvo que las autoridades capitalinas no pueden quedarse cruzadas de brazos ante este fenómeno.
“Frente a esta problemática se tienen que tomar medidas muy diversas, no sólo una, entre ellas es muy importante aumentar el ritmo de construcción de vivienda de interés social y popular, aumentar la construcción de vivienda pública para renta a bajos costos, frenar los fenómenos de corrupción inmobiliaria que se puedan dar; si la corrupción provoca que aumenten los costos de las viviendas, entonces esto va a tener repercusiones en cadena”.
Y es que recordó que las reformas que se realizaron al Código Civil en la administración 2012-2018, eliminaron el registro de los contratos de arrendamiento y se permitió que las rentas pudieran aumentar en un 10 por ciento cada año, es decir, han podido aumentar cada año al doble del índice inflacionario promedio de la misma etapa.
En ese sentido señaló que se busca un mercado equilibrado, incluyente y dinámico en el mundo de las rentas, en el que puedan participar tanto los privados, el gobierno y la ciudadanía.
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