México.- Tras semanas de creciente debate social e intensas movilizaciones en redes digitales, el destino de los nueve delfines bajo resguardo en el complejo de Punta Nizuc, del extinto parque acuático Ventura Park, que cerró sus puertas el 28 de enero de 2025, continúa generando polarización entre ambientalistas, autoridades de la PROFEPA y la industria de mamíferos marinos. La responsabilidad del cuidado de los ejemplares recaía en la empresa Dolphin Discovery.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) desmintió de manera categórica, a través de un comunicado oficial publicado en X (antes Twitter), los rumores que circulaban en redes sociales sobre la supuesta aplicación de eutanasia a los delfines enfermos.
La controversia se intensificó luego de la difusión de versiones mediáticas que sugerían dicha posibilidad, lo que provocó alarma e indignación entre la ciudadanía y grupos ambientalistas.
La PROFEPA puntualizó que los ejemplares asegurados no están abandonados, reciben monitoreo continuo de su estado de salud, de la calidad del agua y atención veterinaria diaria por parte del personal correspondiente, mientras concluye el procedimiento administrativo en curso.
La postura de AMHMAR: Responsabilidad e información verificada
Por su parte, la Asociación Mexicana de Hábitats para la Interacción y Protección de Mamíferos Marinos (AMHMAR) emitió un posicionamiento formal en el que insta a los medios de comunicación y a la sociedad a no caer en la desinformación.
La AMHMAR subrayó en su comunicado oficial que los mamíferos marinos se encuentran bajo supervisión técnico-veterinaria continua.
También destacó que los ejemplares con afectaciones de salud previas a la clausura, como el delfín “Mincho”, no pueden ser movilizados de forma abrupta sin poner en riesgo su vida.
Asimismo, aclaró que el cierre o clausura de instalaciones con fauna bajo cuidado humano requiere protocolos estrictos, infraestructura especializada y logística coordinada con las autoridades para no comprometer el bienestar animal.
Pese a las aclaraciones institucionales, diversas organizaciones de la sociedad civil y activistas independientes han urgido a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) a acelerar el proceso y definir un destino oficial para los mamíferos, sugiriendo su reubicación o traslado hacia zonas como Isla Mujeres o santuarios habilitados.
En respuesta a la incertidumbre, colectivos ambientalistas han convocado a una protesta pacífica mediante volantes e imágenes difundidas en plataformas digitales para exigir rescate, atención veterinaria prioritaria y traslado a un santuario. La movilización está convocada para el sábado 8 de agosto, durante todo el día, y se pide a los asistentes acudir con ropa blanca, pancartas, agua y protección solar.
Un destino aún por definirse
Aunque se ha confirmado que la prioridad es la recuperación del estado de salud de los delfines antes de cualquier maniobra logística, hasta el momento las autoridades ambientales no han determinado un destino oficial ni una fecha exacta para su reubicación.
La situación se mantiene bajo constante escrutinio público, mientras activistas reiteran que la única vía ética y permanente para garantizar el bienestar de la fauna marina es el fin del cautiverio.
Javier Vite, corresponsal / jj









