México.- La Arquidiócesis Primada de México urgió a políticos, líderes sociales y laicos a convertir la Pascua en acciones concretas de paz, justicia y cercanía con quienes viven dolor, incertidumbre y exclusión fuera de los templos religiosos.
En su editorial ‘Que la Resurrección de Cristo no se quede en el templo’, publicado en el semanario Desde la Fe, la Iglesia Católica afirmó que la Pascua representa la posibilidad de volver a levantarse y descubrir que la vida puede abrirse paso aun donde parecía perdida.
“Cristo ha resucitado (…) es una frase que podemos hacer realidad cada día. Porque si la muerte no tiene la última palabra, entonces tampoco la tienen el miedo, la violencia, la indiferencia o el dolor que hoy atraviesan tantas historias”, sostuvo la editorial.
Enfoque en quienes viven una “Pascua distinta”
El texto puso el foco en quienes viven una “Pascua distinta”, entre ellos:
- Familias que buscan a sus desaparecidos
- Personas heridas por violencia persistente
- Enfermos con diagnósticos inciertos
- Migrantes que avanzan sin certezas
- Adultos mayores que se sienten solos
- Jóvenes sin un horizonte claro
- Personas que piensan en quitarse la vida
Frente a este panorama, la Iglesia Católica sostuvo que no bastan los discursos ni las promesas, y remarcó que “lo que hace falta es escuchar”.
“Escuchar sin filtros ideológicos, sin prejuicios, sin reducir el dolor ajeno a una postura o a la agenda de unos cuantos. Y después de escuchar, atender sus necesidades”, detalló.
Llamado a políticos, líderes y la sociedad
La publicación dirigió este llamado a políticos, líderes sociales y ciudadanos, pidiéndoles restaurar todo lo que ha sido roto y acompañar a quienes han sido lastimados en su fragilidad.
También exhortó a los laicos a asumirse como artesanos de paz y unidad, a tender puentes donde otros levantan muros y a defender la dignidad de quienes no tienen voz.
La Pascua en la vida cotidiana
El editorial concluyó que la Pascua comienza en la Iglesia, pero debe extenderse a la casa, la calle y las decisiones cotidianas, aun para quienes no se sienten cercanos a la religión.
“Tal vez hoy no todos sepan rezar, o no todos se sientan cercanos a la Iglesia. Pero todos entendemos lo que significa volver a empezar, buscar justicia, tender la mano y no rendirse ante el dolor. Cristo ha resucitado. Y con Él, también puede resucitar nuestra manera de vivir”, apuntó.
Con este llamado, la Arquidiócesis mexicana coloca el sentido religioso de la celebración en el terreno social y público, con un mensaje de atención a los sectores más golpeados del país.
Agencia EFE
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