México.- Por primera vez en México, especialistas aplican una metodología científica para analizar la variabilidad genética de jaguares y otros felinos, con el objetivo de lograr la reproducción exitosa de una especie en peligro de extinción.
Victoria Araiza, investigadora de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN y líder del proyecto Refugio Jaguar, destacó que conocer la genética de los jaguares permite evaluar la salud de las poblaciones, mantener su variabilidad genética y seleccionar parejas reproductoras adecuadas.
También afirmó que estos estudios son claves para la reintroducción de ejemplares en sus hábitats naturales.
La genética guiará la selección de parejas reproductoras
Araiza explicó que los análisis permitirán cuantificar la variabilidad genética y, con ello, elegir parejas reproductoras que generen crías capaces de adaptarse al entorno del que fueron removidas.
Reino Animal destaca el impacto ecológico del jaguar
Ithiel Berrum, director general de Reino Animal, recordó que México es el quinto país más biodiverso del mundo.
Desde que se dio a conocer este santuario, más de 600 mil visitantes han acudido al centro para conocer más sobre el felino.
Aseguró que la presencia del jaguar indica la salud del ecosistema:
“Donde hay jaguares, hay vida, alimentos y equilibrio. Cada vez que el jaguar regresa a su territorio, estamos restaurando nuestra forma de vida”.
Ferrero impulsa por primera vez un proyecto para proteger al jaguar
Solange Massimi, directora de Relaciones Institucionales y Comunicación Corporativa de Ferrero de México y Centroamérica, afirmó que es la primera iniciativa del Grupo para proteger esta especie en México.
La empresa eligió al jaguar porque el cacao de su cadena productiva se encuentra en Chiapas, territorio donde habita el felino.
Proyecto único en México y Latinoamérica
El proyecto, ubicado cerca de Teotihuacán, Estado de México, busca restaurar la especie y los ecosistemas esenciales para su supervivencia.
Actualmente se encuentra en su tercera fase, que contempla:
- Analizar la pureza genética de 9 jaguares locales y 5 ejemplares adicionales de otros centros.
- Trasladar a las crías a un área de crianza salvaje sin contacto humano durante dos años.
- Liberarlas posteriormente en reservas ecológicas.
Este complejo de conservación es único en México y Latinoamérica, y representa un avance histórico para la protección del jaguar.
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