EFE
Leópolis (Ucrania).- Tras siete meses del inicio de su ofensiva sorpresa sobre la región rusa de Kursk, Ucrania sigue controlando al menos 350 kilómetros cuadrados de ese territorio, pero sus efectivos están sintiendo la reciente presión de Rusia, que intenta cortar la arteria clave de abastecimiento.
La región ha sido el epicentro de los combates y, según el Ejército ucraniano, Rusia lanzó el miércoles 27 asaltos en la región, un cuarto de todos los que llevó a cabo en el frente de guerra.
Rusia está intentando penetrar en la región fronteriza ucraniana de Sumi, escribió este jueves Andrí Kovalenko, del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa ucraniano.
“Los rusos siguen intentando alcanzar la ruta logística que va de Sumi a Sudzha”, subrayó en su canal de Telegram, aludiendo a una ciudad rusa en Kursk bajo control ucraniano.
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