Juan Alberto Vázquez / Estados Unidos
EU.- El mexicano Ovidio Guzmán López se declaró esta tarde “no culpable” de los cinco cargos de los que fue informado por la juez Sharon Johnson Coleman en su primera comparecencia en la Corte del Distrito Norte de Illinois.
Extraditado a la Ciudad de Chicago el pasado viernes 15 de septiembre, Guzmán López duerme desde el sábado en el Centro Correccional Metropolitano de Chicago y enfrenta en la ciudad de los vientos un dictamen con cinco cargos: Conspiración para distribuir en Estados Unidos cocaína, metanfetamina, heroína y marihuana (CMHM); Empresa Criminal Continua; Importar, fabricar y distribuir CMHM; Conspiración de lavado de dinero y transferencia de fondos monetarios ilícitos más posesión de arma de fuego.
La acusación de reemplazo dada a conocer en abril en Chicago, alega que Guzmán López asumió el control diario del cártel después del arresto de su padre en 2016. Además menciona parte de la pugna que los llamados Chapitos tuvieron con Dámaso López “El Licenciado”, quien pretendió quedarse con el control de la facción del Cartel de Sinaloa que manejaba el Chapo Guzmán.
Las pugnas entre Chapitos y Licenciados terminaron con la detención de Dámaso López en mayo del 2017 a la que siguieron la entrega ante autoridades de la DEA de Dámaso López Serrano y Álvaro López Núñez, hijo y hermano de “El Licenciado”. En el dictamen se asegura que los hijos de “El Chapo” acumularon “mayor control sobre el Cartel de Sinaloa al amenazar con causar violencia a Dámaso López Núñez y su familia”. Ahora con los Licenciados vueltos testigos del gobierno de Estados Unidos, el destino de Ovidio se oscurece aun más.
Porque además de la acusación que lo tiene preso en Chicago, Guzmán López enfrenta otra en California y una más en Nueva York la cual lo acusa por Conspirar para fabricar, importa y distribuir Fentanilo.
“Nunca hemos producido, fabricado o comercializado fentanilo ni ninguno de sus derivados”, decía una carta que dieron a conocer los Chapitos a la opinión luego de que se diera a conocer el dictamen de Nueva York. “Somos víctimas de persecución y nos han convertido en chivos expiatorios”, aseguraban.
Esta tarde comenzó para el menor de ellos, Ovidio de 33 años, el largo camino por demostrar su presunta inocencia.
JJ









