Ciudad del Vaticano.- En un encuentro con jóvenes del Consejo Mediterráneo de la Juventud, el papa León XIV defendió que el Mar Mediterráneo debe ser un lugar de encuentro, fraternidad y vida, y no una tumba para los muertos.
La paz en el Mediterráneo, base para la paz mundial
El pontífice recordó la visión del político italiano Giorgio La Pira, quien aseguraba que la paz en la región mediterránea sería la base para la paz en el mundo.
“Esta visión conserva su fuerza en una época desgarrada por el conflicto y la violencia”, subrayó.
Llamado a los jóvenes: transformar el mal en bien
A los jóvenes, León XIV los exhortó a ser una generación que no acepte la indiferencia, que no espere a que otros den el primer paso y que trabaje activamente para transformar el mal en bien.
La paz, más que un eslogan
El papa lamentó que la paz, aunque está en la agenda internacional, a menudo se reduce a un simple eslogan.
“Necesitamos cultivarla en nuestros corazones, hogares, comunidades, escuelas y lugares de trabajo”, agregó.
El rol de las religiones en la reconciliación
León XIV aseguró que el patrimonio espiritual de las religiones nacidas en el Mediterráneo puede seguir siendo fuente de paz, fraternidad y cuidado de la creación.
Asimismo, instó a los líderes religiosos a rechazar la instrumentalización de la fe para justificar la violencia.
EFE
SC/









