Agencia EFE
Bethel Park.- El joven Thomas Mathew Crooks, que atentó contra el expresidente Donald Trump durante un mitin en Butler, Pensilvania, fue víctima de ‘bullying’ y había sido visto en un club de tiro de su localidad, Bethel Park, según relató un joven que coincidió con él en el instituto escolar.
Jason Kohler, un adolescente que se acercó junto a un amigo al perímetro de seguridad que la Policía montó frente al domicilio de Crooks, dijo que su hermano coincidió con Crooks en el club de tiro de la ciudad, sin ofrecer más detalles.
Describió a Crooks como un chico que sufrió ‘bullying’, pero añadió que “no lo conocía mucho como para hacer comentarios sobre él”, y que era alguien “que iba vestido como cualquiera”.
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La Policía estatal de Pensilvania ha rodeado cuatro manzanas en torno a la casa de Crooks, donde según el diario The New York Times los investigadores han encontrado un explosivo que habría ocultado el joven Crooks en su casa, además de otros dos hallados en su vehículo.
El arma utilizada por Crooks, un modelo AR semiautomático, no fue adquirida por él, sino por su padre, que la compró legamente, según fuentes citadas por Fox News.
Aunque Crooks no era muy activo en redes sociales, comienzan a aparecer algunas de sus publicaciones, como un video donde habla a la cámara y dice: “Me llamo Thomas Mathew Crooks, odio a los republicanos, odio a Trump, y adivinen qué: Tienen al tipo equivocado”, dice, supuestamente en referencia al exmandatario.
Según investigadores de la Policía de Pensilvania, el joven se encaramó a un tejado de un edificio cercano al lugar del mitin que celebraba Trump en Butler y realizó varios disparos.
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