En Israel, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, un ultrederechista, ordenó este lunes a la policía el retiro de todas las banderas palestinas que estén en espacios públicos. Esta acción es un reflejo de una campaña más agresiva por parte del nuevo gobierno del país.
El nuevo gobierno del primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha actuado de forma muy rápida en represalia por una campaña palestina para que el máximo organismo judicial de Naciones Unidas se pronuncie por la ocupación militar israelí iniciada hace 55 años por Israel sobre Cisjordania.
El gobierno de Israel ha retenido 40 millones de dólares en ingresos por impuestos palestinos y amenaza con transferirlos a las víctimas de ataques armados palestinos, además despojará a las autoridades palestinas de sus privilegios e incluso ya ha disuelto reuniones de padres palestinos sobre la educación de sus hijos, con el argumento de que tenía financiación ilegal de la Autoridad Palestina.
Las medidas adoptadas por el gobierno Israelita aumentarán más la tensión entre Israel y Palestina, tras el año más mortal del conflicto en casi dos décadas,
Los palestinos de Israel representan un 20% de la población y han tenido una relación complicada con el estado desde su creación en 1948, cuando cientos de miles de palestinos huyeron o se vieron obligados a marcharse en los sucesos tras la formación del estado de Israel.