Agencia EFE
Washington.- El Gobierno de Estados Unidos anunció que vuelve a designar como “terroristas” a los rebeldes hutíes de Yemen en medio de un contexto de escalada militar en Oriente Medio. La designación entrará en efecto de aquí a 30 días, el próximo 16 de febrero, aunque en una llamada con periodistas, funcionarios estadounidenses aseguraron que Estados Unidos “considerará” suspenderla si los hutíes cesan sus ataques en el mar Rojo.
Los rebeldes hutíes de Yemen, apoyados por Irán, han incrementado en las últimas semanas los ataques en el mar Rojo contra barcos que sospechan vinculados a Israel, actuando, según afirman, en respuesta a los bombardeos israelíes en Gaza.
“Estos ataques son una definición de manual de terrorismo”, dijo uno de los funcionarios, que insistió en que más que un cambio de actitud generalizada por parte de los hutíes, lo que Estados Unidos busca es que cesen los ataques en el mar Rojo por su importancia para el comercio internacional.
En los 30 días hasta la entrada en vigor de la medida, Estados Unidos también pretende “diseñar” la implementación de las sanciones que acarrea la designación para que afecten en la menor medida posible a la población civil.
Lo que Estados Unidos busca es “cortar la financiación” de los hutíes a través del sistema financiero internacional sin que esto impida la llegada de comida -Yemen importa el 90% de sus alimentos-, medicinas y ayuda humanitaria a las zonas bajo su control.
De hecho, la Administración de Joe Biden ha optado por catalogar al grupo hutí de “Terrorista Global Específicamente Designado” (SDGT, en inglés) en lugar de incluirlo en la lista de “Organización Terrorista Extranjera” (FTO, en inglés) porque las sanciones que acarrea son más leves. Por ejemplo, la designación SDGT no implica sanciones para quienes provean “soporte material” a los hutíes y tampoco prevé prohibiciones de viaje, como sí lo hace estar incluido en la lista FTO.
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