Washington.- Estados Unidos se unió a un equipo internacional de fiscales para investigar crímenes de guerra en Ucrania, tras la supuesta masacre perpetrada por los soldados rusos en Bucha, cerca de Kiev, anunció este lunes el Departamento de Estado.
“Estados Unidos está apoyando un equipo multinacional de fiscales internacionales en la región para apoyar directamente los esfuerzos de la unidad de crímenes de guerra del fiscal general (de Ucrania) para recopilar, preservar y analizar pruebas de atrocidades, en búsqueda de una rendición de cuentas”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, en una rueda de prensa.
El funcionario aclaró que el equipo estadounidense, formado por fiscales y expertos, está trabajando en la región, pero no está dentro de Ucrania.
“En este momento, el equipo estadounidense trabaja en estrecha colaboración con ONG y otros socios, junto con la oficina del fiscal general de Ucrania para documentar (los crímenes). Este es un trabajo que se puede hacer desde fuera de Ucrania”, dijo.
Bucha, a las afueras de Kiev, estuvo asediada por las tropas rusas durante semanas y, tras su retirada, se descubrieron cientos de cadáveres en sus calles, algunos con las manos atadas a la espalda, como han documentado sobre el terreno reporteros de medios internacionales.
Price condenó las “imágenes aterradoras” de Bucha tras la retirada de las tropas rusas, y afirmó que existen “informes creíbles” de torturas, violaciones y ejecuciones contra civiles. Aseguró también que los rusos dejaron en este municipio minas terrestres para “herir a más civiles”, y condenó la “negación desvergonzada” hecha por el Gobierno de Vladímir Putin.
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