Washington.- El embajador de Nicaragua ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Arturo McFields, se rebeló este miércoles contra el Gobierno de Daniel Ortega con un duro e inesperado alegato en el que denunció la “dictadura” de su país y exigió la liberación de los opositores presos.
Lo que iba a ser una sesión telemática ordinaria del Consejo Permanente de la OEA se convirtió en una histórica reunión cuando el representante nicaragüense, nombrado por Ortega en octubre pasado, pidió la palabra.
“Tengo que hablar aunque tenga miedo, aunque mi futuro y el de mi familia sean inciertos. Tengo que hablar porque si no lo hago, las piedras mismas van a hablar por mí”, declaró.
McFields dijo tomar la palabra “en nombre de más de 177 presos políticos y más de 350 personas que han perdido la vida” en Nicaragua desde 2018.
“Denunciar la dictadura de mi país no es fácil, pero seguir guardando silencio y defender lo indefendible es imposible”, prosiguió el embajador.
Criticó que Nicaragua es el “único país de Centroamérica” donde no hay separación de poderes, elecciones creíbles, partidos políticos independientes, organismos de derechos humanos ni periódicos impresos.
Palabras del Embajador de #Nicaragua Arturo McFields Yescas al Consejo Permanente de la #OEA pic.twitter.com/cMNiv69CIh
— OEA (@OEA_oficial) March 23, 2022
JV









