Gonzalo Meza, corresponsal
Ciudad del Vaticano.- El papa Francisco ha sufrido este viernes una crisis “aislada” de broncospasmo que desembocó en un episodio de vómitos y un empeoramiento repentino de la afección respiratoria.
El Pontifice fue prontamente broncoaspirado y comenzó ventilación mecánica no invasiva, con buena respuesta al intercambio gaseoso.
El Papa se ha mantenido siempre atento y orientado, colaborando en las maniobras terapéuticas.
Por tanto, el pronóstico sigue siendo reservado.
SC/





