En la COP27 de Egipto, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, aseguró que frente al calentamiento global y sus impactos cada vez mayores, la humanidad se enfrenta al dilema de “cooperar o morir”,
En un contexto mundial totalmente trastocado por la invasión rusa de Ucrania y las consiguientes crisis energética y alimentaria, Guterres insistió en que la comunidad internacional no debe desviarse del objetivo del Acuerdo de París de 2015 de limitar el calentamiento a 1,5 ºC al final del siglo.
El secretario general de la ONU hizo también un firme alegato en favor de un fondo internacional por los daños y pérdidas del cambio climático, un punto incluido en la agenda de la COP27 y que promete arduas negociaciones entre los países más industrializados e históricamente contaminantes, y los países en desarrollo, que sufren más los efectos del calentamiento y serían los receptores de esas ayudas.
Igualmente, Guterres abogó por un “pacto de solidaridad colectiva” para “poner fin a la dependencia de las energías fósiles y a la construcción de nuevas centrales de carbón”.
En línea con ese argumento, el secretario general pidió que, ante el auge del gas y el incremento de los precios de la energía, “todos los gobiernos graven los exacerbados beneficios de las empresas de combustibles fósiles”.
GF/









