Washington.– El primer ministro canadiense, Mark Carney, aseguró este domingo que su país no tiene intención de firmar un acuerdo de libre comercio con China. Esta declaración surge como respuesta directa a la reciente advertencia del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con imponer aranceles del 100% a Canadá si sellaba un pacto comercial de esa naturaleza con Pekín.
“En virtud del T-MEC, tenemos el compromiso de no buscar acuerdos de libre comercio con economías que no sean de mercado sin previa notificación. No tenemos intención de hacerlo con China ni con ninguna otra economía que no sea de mercado”, explicó Carney ante los medios de comunicación.
El blindaje del T-MEC y el límite de Ottawa a los productos chinos
Carney especificó que los recientes acercamientos con Pekín no buscan un tratado de libre comercio, sino corregir problemas específicos en sectores clave como el agrícola, el pesquero y el de vehículos eléctricos. De hecho, Ottawa implementó una cuota anual máxima de 49,000 autos chinos para que entren a territorio canadiense con aranceles reducidos, una medida que busca equilibrar la balanza comercial.
“Esto es totalmente coherente con el acuerdo de T-MEC y con nuestras obligaciones, que respetamos profundamente”, añadió el primer ministro, intentando calmar las tensiones con su principal socio comercial. Sin embargo, la administración Trump mantiene una postura de vigilancia extrema sobre los movimientos de su vecino del norte.
El discurso en Davos que desató la furia de la Casa Blanca
La tensión escaló tras la participación de Carney en el Foro Económico de Davos, donde afirmó que las “potencias medias” deben trabajar unidas para resistir el acoso y la “coerción económica” de las grandes potencias. Aunque no mencionó a Trump, el mensaje fue interpretado en Washington como una afrenta directa.
El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, criticó duramente la postura del mandatario canadiense: “No estoy seguro de qué está haciendo el primer ministro Carney, aparte de intentar aparentar ser virtuoso ante sus amigos globalistas en Davos. No creo que esté haciendo lo mejor para el pueblo canadiense”, sentenció en una entrevista para la cadena ABC.
Bessent subrayó que Washington no permitirá que Canadá se convierta en una “puerta de entrada” para que los productos chinos inunden el mercado estadounidense con precios bajos. Por su parte, Trump volvió a la carga en sus redes sociales, asegurando que “Canadá se está autodestruyendo” y que un posible acuerdo con China sería un “desastre” total para el país norteamericano.
Agencia EFE
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